Adiós, Vojvoda: la Academia se queda sin DT y el Chino Romero agarra la guitarra
Racing perdió 3-2 con Boca un partido que ganaba 2-0, quedó afuera de la Copa Argentina y el ciclo del técnico llegó a su fin. Ahora se hace cargo el entrenador de la Reserva mientras Milito busca reemplazante.
Lo vi con estos ojos: al Vojvoda ese se lo vio caminar por el pasillo de Arroyito con la mirada perdida, la campera abrochada hasta el mentón y el gesto de quien ya sabe que se terminó. Ni siquiera se paró delante del micrófono. Suspendió la conferencia, agarró el celular y se fue. Duro, seco, como cuando en la cancha el referí te saca la pelota en el último minuto y no podés hacer nada.
Lo concreto es este: la Academia perdió 3-2 contra Boca por los cuartos de final de la Copa Argentina, un cruce que tenía 2-0 arriba y se le escapó de las manos. Fue la séptima derrota en trece partidos y la gota que rebalsó el termo. Vojvoda se va con el ciclo terminado, y Diego Milito, desde la dirigencia, ya está moviendo el teléfono para encontrar al próximo.
El Chino, de Reserva a primera
Sebastián Romero, el actual técnico de la Reserva, se hace cargo de manera interina. Un viejo conocido de la casa, de esos que transpiraron la camiseta y que ahora les toca cambiar el buzo de jugador por el de director técnico. Le toca bailar con la más fea: equipo eliminado de la Copa, penúltimo en la zona B del Clausura con ocho puntos y puesto 23 en la tabla anual, lejos de todo.
- Eliminados de la Copa Argentina en cuartos de final.
- Penúltimos en la zona B del Torneo Clausura, con 8 puntos.
- Ubicados en el puesto 23 de la tabla anual, lejos de las copas internacionales de 2027.
- Un plantel golpeado anímicamente por la remontada de Boca.
Mientras tanto, en mi cabeza sigue dando vueltas esa media hora inicial en la que Racing jugaba como los dioses. Dos goles de ventaja, el arco de Boca parecía enorme y el partido estaba para liquidarlo. Pero el fútbol argentino tiene esa costumbre cruel de darte una piña cuando ya te sentís ganador. Boca lo dio vuelta y la Academia se quedó masticando bronca en el vestuario.
Lo que viene ahora es la parte más fea del fútbol: la búsqueda del reemplazante, las reuniones, los nombres que suenan y los que no, las llamadas a las tres de la mañana. El Chino Romero tendrá la parada hasta que la dirigencia cierre al nuevo conductor. Mientras tanto, el próximo compromiso de Racing asoma en el horizonte como una final anticipada, porque en este club, cuando las cosas andan mal, cada partido pesa el doble.
