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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Alcaraz volvió a Tokio, se reencontró con el trofeo y se calzó el saco de Ferrer

El murciano superó a Lehecka en la final del ATP 500 japonés, levantó su tercer título de 2026 y, con 27 trofeos, igualó la línea histórica de David Ferrer. Ahora apunta a Shanghái.

Por Martín PasottiDeportes · · hace 10 d
Alcaraz volvió a Tokio, se reencontró con el trofeo y se calzó el saco de Ferrer

Lo vi levantar los brazos, tirar la raqueta al aire y mirar el cielo del Ariake Coliseum como pidiendo permiso para festejar. Ahí entendí que este pibe no vuelve solo a ganar partidos: vuelve a creerse otra vez la historia. Carlos Alcaraz retuvo el título del ATP 500 de Tokio al vencer al checo Jiri Lehecka por 7-6 (4) y 6-4, en una final resuelta en una hora y 36 minutos que tuvo más corazón que brillantez.

El murciano, de 23 años y número tres del mundo, sumó así su tercer campeonato de la temporada 2026, después del Abierto de Australia y Doha, y levantó un trofeo que no tocaba desde hace casi cinco meses, cuando una lesión en la muñeca lo dejó afuera del circuito desde aquella recuperación en el US Open, a fines de agosto.

Igualó a un grande de la casa

Con la copa japonesa, Alcaraz llegó a los 27 títulos ATP y se puso a la par de David Ferrer en el ranking histórico de títulos del tenis masculino. Una marca simbólica para un pibe que todavía tiene edad de DNI. En el podio de los españoles, igual, siguen mandando dos monstruos: Manuel Orantes, con 34, y Rafael Nadal, con 92. Dicho esto, el del chico de El Palmar ya es el décimo de su etapa dentro de la categoría ATP 500, registro que lo confirma como un habitué de los torneos medianos con cartel de grande.

Una final con dos sustos y un cierre a tiempo

  • Lehecka le quebró el saque en el primer set y se puso arriba, pero Alcaraz devolvió la gentileza de inmediato y mandó el parcial al tie-break.
  • En el desempate, el checo volvió a sacar ventaja, hasta que apareció la ráfaga del español: cinco puntos seguidos para cerrarlo 7-4.
  • La segunda manga fue palo a palo, con ambos sosteniendo sus turnos de servicio, hasta que Alcaraz consiguió el quiebre decisivo.
  • Con la ventaja tomada, no la soltó más: cerró el 6-4 sin pasar por un tercer set, justo lo que su muñeca agradecía forzada.

Me acuerdo de cuando el tenis español buscaba un heredero y muchos se acordaban de Ferrer como el jugador insignia de una generación sin Grand Slam. Aquel Ferrer de trofeos parejos y finales peleadas. Ver a Alcaraz, cinco meses después de una lesión que lo dejó a oscuras, igualar ese número y volver a festejar en Tokio, la ciudad que lo vio campeón en 2025, tiene algo de justicia poética para el murciano.

Porque además la temporada de esta le había quedado partida al medio por la muñeca. Antes del parate, dos títulos. Después del parate, cinco meses de silencio y un US Open de regreso sin levantar nada. Hasta este martes en el Ariake Coliseum, donde volvió a sentirse campeón con un tenis de menos a más, de esos que arrancan tibios y terminan cocinando a gritos.

Lo que viene ahora es la gira china: el Masters 1000 de Shanghái, próximo destino del español, donde buscará darle a esta segunda parte del año el envión que Tokio le terminó regalando.

MP

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