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Domingo, 18 de octubre de 2026
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Anthropic, el gigante de la IA, les cierra la puerta a los pibes que apenas empiezan: quiere gente con criterio, no mano de obra barata

Un informe interno de la propia empresa detrás de Claude muestra que las búsquedas junior pasaron del 27% al 9% en menos de un año. La paradoja es incómoda: piden juicio autónomo, pero el juicio se forma haciendo el trabajo que ahora hace la máquina.

Por Iván CinalliTecnología · · hace 1 h
Anthropic, el gigante de la IA, les cierra la puerta a los pibes que apenas empiezan: quiere gente con criterio, no mano de obra barata

¿A vos te pasó de leer una noticia y sentir que te estaban describiendo el futuro sin avisarte? Bueno, aguate. Anthropic, la empresa que fabrica Claude, publicó un informe interno donde básicamente admite algo que a cualquier laburante de Santa Fe le va a sonar conocido: están despidiendo a los que recién arrancan. Y no es metáfora: los avisos de trabajo para perfiles junior se desplomaron dentro de la propia compañía que más empuja la inteligencia artificial en el mundo.

El documento lleva la firma de Nathan Wilmers y tres investigadores del Anthropic Institute, y salió a la calle el 16 de octubre. Lo más jugoso no está en el análisis, sino en los números. En diciembre de 2025, los avisos junior eran el 27% de las búsquedas técnicas. Menos de un año después, cayeron al 9%. En personal concreto, los juniors técnicos pasaron del 21% al 14% del plantel. La poda fue más fuerte justo donde el modelo se usa para las tareas más complejas. Dato mata relato.

¿Y qué buscan en lugar de juniors?

Acá viene lo incómodo. Las planillas de entrevistas cuentan la otra parte: en 2024, los entrevistadores mencionaban el uso de herramientas de IA en el 5% de las evaluaciones técnicas. En 2026, la mención saltó al 15%. Pero la suba más fuerte no fue en pedirte que sepas usar la herramienta, sino en exigirte juicio propio. Un gerente lo dejó por escrito en los registros de entrevistas, y la frase es de manual: "Espero que los modelos sigan siendo irregulares, así que para mi equipo quiero gente intercambiable entre dominios." Traducido al santafesino: no quiero un pibe que solo sepa programar, quiero uno que pueda resolver quilombos en cualquier tema.

  • Las búsquedas junior cayeron del 27% al 9% en menos de un año.
  • El personal junior técnico bajó del 21% al 14% en pocos meses.
  • La poda fue más fuerte en las áreas donde la IA hace las tareas más complejas.
  • Las menciones a IA en entrevistas técnicas subieron del 5% al 15%.
  • Los ingenieros producen cinco veces más código que hace seis meses.
  • Las horas trabajadas por agentes autónomos superan a las humanas seis a uno.

¿Más producción, menos gente que aprende?

El texto es brutal. En números de productividad, los ingenieros ahora suben cinco veces más código que hace seis meses, y las horas que laburan los agentes autónomos le ganan a las humanas por seis a uno. Un equipo que escribía los textos de la interfaz de Claude armó un sistema de agentes para generar ese contenido solos; los redactores pasaron a escribir instrucciones y pruebas para el modelo. La responsable del equipo lo resume con una frase que duele: "Los redactores que usaban el lenguaje para mover a personas ahora lo usan para mover a Claude." O sea, el oficio cambió, pero el laburo sigue.

Y acá aparece la paradoja que el propio informe no sabe cómo resolver. La empresa pide criterio para evaluar lo que produce la IA, pero ese criterio se forma haciendo las tareas de entrada que la IA ahora ejecuta. El documento lo dice con todas las letras: en algunos puestos, los empleados se alejan cada vez más del trabajo concreto que les formó las habilidades. Para el que todavía no entró al mercado laboral, ese trabajo concreto dejó de estar disponible. El informe queda ahí, flotando, sin cerrar.

¿Y ahora qué?

Mirado de cerca, el caso Anthropic es un espejo de lo que se viene. La empresa que más invierte en reemplazar tareas humanas con IA es la misma que descubre que necesita humanos con más criterio, no menos. El problema es que ese criterio no nace en un curso online ni en una entrevista: nace en la trinchera, haciendo el trabajo que ahora hace la máquina. Una empresa puede decidir no contratar juniors y priorizar perfiles con autonomía, pero si nadie entra a la planta, en cinco años no hay de dónde sacar esos perfiles senior. Veremos cómo sale Anthropic de esta, y sobre todo cómo la imita el resto de la industria. Porque si el unicornio de Silicon Valley marca tendencia, esto recién empieza.

IC
Iván CinalliTecnología

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