Bahía Blanca reescribe su historia: ahora el salto inicial lo dan ellas
Unión Bahía debutó en la Liga Femenina y le devolvió a la ciudad un lugar en la máxima categoría del básquet nacional, 41 años después de aquella noche fundacional de Pacífico en el viejo Independiente.
Hay una imagen que todavía me persigue cada vez que paso por el viejo Independiente de Bahía Blanca. No es una foto, es una sensación: la de entrar a una cancha que te queda chica, con la garganta seca y las piernas flojas, cuando todavía no entendés bien qué te está pasando. Marcelo Richotti tenía esa misma sensación la noche del 26 de abril de 1985, cuando Pacífico le ganó 90 a 82 a Atenas de Córdoba en el primer partido oficial de la Liga Nacional. Lo dijo él mismo, con una memoria que todavía le tiembla en la voz: lo que más recuerda no es el resultado, sino la previa, las colas para comprar entradas, la adrenalina de empezar algo enorme sin terminar de medir su tamaño.
Cuarenta y un años después, vuelve a sonar la chicharra
Bahía Blanca, esa ciudad que respira básquet como pocas en el país, volvió a tener un equipo en la máxima categoría. Ya no fue un club histórico el que saltó a la cancha: fue Unión Bahía, un equipo armado con jugadoras de la casa, que debutó en la Liga Femenina, la competencia que desde 2017 reúne a los mejores clubes del país en la rama femenina. La ciudad que fue cuna del primer juego oficial de la Liga masculina vuelve a escribir su nombre en el libro grande del básquet argentino, ahora con protagonistas de faldas.
“Creo que este momento que se vivió en la ciudad después de 41 años es maravilloso. Dicen que la unión hace la fuerza y espero que esa fuerza se vea replicada para que Bahía pueda tener representación en las dos ramas de nuestra Liga Nacional. Creo que, por historia y por cómo se vive el básquet en la ciudad, la gente de Bahía es merecedora de tener representación en el más alto nivel.”Marcelo Richotti
Lo que me gusta de esta historia es que no es un cuento de hadas ni un relato marketinero: es la crónica de una ciudad que se niega a resignar su lugar en el mapa del básquet. Richotti, que fue parte de aquella camada inaugural y todavía carga ese recuerdo con orgullo, lo dijo sin vueltas: Bahía merece estar en la elite. Y esta vez, las chicas tomaron la palabra.
- El 26 de abril de 1985 Pacífico venció a Atenas de Córdoba 90 a 82 en el estadio Independiente, en el primer partido oficial de la Liga Nacional masculina.
- Cuarenta y un años después, Unión Bahía, formado con jugadoras locales, debutó en la Liga Femenina, la máxima categoría del básquet femenino argentino.
- Marcelo Richotti, protagonista de la noche fundacional de 1985, celebró el regreso de la ciudad a la elite y pidió que pronto haya representación en ambas ramas.
- La jugadora Ileana Corbalán aseguró que el plantel siente un orgullo enorme por representar a una ciudad con identidad fuerte dentro del básquet.
“Para nosotras, formar parte de la historia del básquet de Bahía Blanca es un orgullo enorme. Crecimos en una ciudad que respira básquet y que tiene una identidad muy fuerte dentro de ese mundo. Que podamos representar a la ciudad en esta nueva etapa significa mucho y también la posibilidad de seguir construyendo esa historia para las generaciones que vienen.”Ileana Corbalán, jugadora de Unión Bahía
Me quedo con una imagen que vale más que cualquier estadística: la de un pibe de Bahía pisando por primera vez una cancha de la Liga y, cuatro décadas más tarde, mirando a un grupo de chicas hacer el mismo viaje, pero con otro apellido en el pecho. Richotti les dejó un mensaje que también es un consejo de viejo zorro del deporte: que disfruten y aprovechen esta oportunidad enorme. Y yo, en mi papel de hincha cansado y cronista de guardia, les sumo uno propio: cuiden esa camiseta, chicas, que en Bahía la camiseta se gana transpirando y se lleva al corazón.
El próximo compromiso de Unión Bahía en la Liga Femenina ya está en el horizonte y vuelve a poner a la ciudad ante una prueba de fuego: sostener en el tiempo lo que esta noche inicial promete. Porque volver a la elite es una cosa, lo difícil es quedarse.
