Balneario Camboriú prepara un parque cerrado a metros del mar para despegarse del clima y abrir hasta la medianoche
Oceanic Park se levanta en Barra Sul con más de cien atracciones, conexión directa con el acuario y la promesa de funcionar los 365 días del año, un giro clave para la oferta turística del litoral brasileño que ya seduce a familias argentinas.
A poco más de un año de su inauguración, Balneario Camboriú sumará una apuesta que pretende correr a la lluvia del calendario de vacaciones. Oceanic Park, un parque de entretenimientos cubierto, se construye en Barra Sul, a escasos metros de la línea de marea, y su apertura está prevista para enero de 2027, según confirmó Kike Buerguer, CEO del Grupo Oceanic, la empresa que ya explota el acuario homónimo en la misma zona.
El proyecto apunta a cubrir un déficit que la propia ciudad reconoce en voz baja: cuando el tiempo se corta, la oferta familiar queda a merced de shoppings y restaurantes. La idea de fondo es sostener la actividad los 365 días del año y estirar la jornada hasta las 23, una franja que en Brasil suele quedar reservada a la vida nocturna adulta. Con ese horario, el parque se propone como alternativa tanto para los días de lluvia como para las salidas posteriores a una jornada de playa, y se inscribe en la tendencia de los grandes destinos del litoral de diversificar la matriz turística más allá del sol y la arena.
Una estructura de ocho plantas, cuatro de ellas para estacionar
El edificio ocupará unos 12.000 metros cuadrados cubiertos y se levantará en ocho niveles: cuatro destinados a cocheras y otros cuatro reservados para las atracciones. Esa integración con el estacionamiento resulta determinante en Barra Sul, donde conseguir lugar en temporada alta se volvió una odisea incluso para los vecinos de la costa. La conexión será directa con Oceanic Aquarium, de modo que el visitante podrá combinar la visita al acuario con las nuevas propuestas bajo un mismo paraguas temático marino.
- Una montaña rusa con vehículos que giran sobre su propio eje en un recorrido superior a los 176 metros.
- Una torre de caída libre de 20 metros ambientada como un equipo de inmersión submarina.
- Una estructura con forma de medusa y un carrusel italiano decorado con animales del océano.
- Un sector tecnológico con más de 80 alternativas entre máquinas recreativas, videojuegos y experiencias de realidad virtual, con equipos importados de Estados Unidos y Europa.
En total, la compañía proyecta superar las cien propuestas de entretenimiento, una cifra que ubica al emprendimiento por encima de la mayoría de los parques cerrados del sur de Brasil y lo acerca a la escala de los grandes complejos de la región. La empresa ofrece además combos de entradas que pueden adquirirse por anticipado a través de su sitio web, una modalidad que, según Buerguer, responde al perfil del turista argentino, que según el directivo visita la ciudad durante todo el año. El anuncio, en cambio, no difundió valores concretos, por lo que todavía no permite calcular cuánto costará una visita cuando las máquinas empiecen a girar.
Lo que falta definir, y no es un detalle menor, es cómo se integrará este parque con la oferta hotelera y con los paseos tradicionales hacia las playas centrales, la costanera de Barra Sul y el Parque Unipraias. También queda por ver qué impacto tendrá sobre el caudal del río Camboriú, cuyo comportamiento en las últimas décadas —con picos que recuerdan a la inundación de 2003 que golpeó a buena parte del litoral— obliga a mirar con atención cualquier obra que impermeabilice superficies en la franja costera. En ese sentido, la inauguración de enero de 2027 será tan solo el punto de partida: el verdadero examen será comprobar si la ciudad logra encajar un parque de estas dimensiones sin que la presión sobre la infraestructura termine por pasarla por encima.
“El objetivo es mantener el complejo en funcionamiento durante los 365 días del año y prolongar las actividades hasta las 23.”Kike Buerguer, CEO del Grupo Oceanic
