Bradley Cooper se calza el uniforme de Duke y Danny McBride se anota como director del regreso de G.I. Joe
Paramount confirmó la apuesta por un reinicio de la franquicia inspirada en los juguetes de Hasbro, con Cooper como única cara confirmada hasta el momento y la decisión firme de no cruzarla con Transformers.
Imaginate la sala de un estudio de Paramount a mitad de una reunión de producción, con el zumbido del aire acondicionado de fondo y alguien deslizando sobre la mesa una carpeta con el logo verde de G.I. Joe: la escena sirve para dimensionar lo que acaba de confirmarse, porque la franquicia de los soldados de Hasbro vuelve al cine con un proyecto encabezado por Bradley Cooper en el papel de Duke y con Danny McBride como director, en lo que se plantea como un reinicio de los personajes que ya tuvieron sus aventuras en la pantalla grande.
Por ahora, la información disponible es más bien austera y, como suele pasar en estos anuncios tempranos, hay más preguntas que respuestas. Cooper aparece como el único nombre asociado al reparto, no trascendieron fechas de rodaje ni de estreno, y la trama se mantiene en absoluto secreto. Lo que sí quedó definido con claridad es el tono del proyecto: la propuesta apunta a una etapa renovada, con un equipo creativo distinto y con la franquicia despejada de cualquier atadura con otras sagas del estudio.
Sin conexión con Transformers, aunque El despertar de las bestias había dejado la puerta abierta
Paramount fue tajante al aclarar que esta nueva película de G.I. Joe no estará vinculada con Transformers. La aclaración no es un detalle menor: el cierre de Transformers: El despertar de las bestias había dejado entrever un posible cruce entre ambos universos, una especie de guiño que ilusionó a los fans más atentos. Ese camino queda descartado de momento, y la producción de McBride avanzará por su propio carril, sin compartir escenario ni continuidad con los autobots y los decepticons.
Para Cooper, ponerse en la piel de Duke implica además tomar la posta de Channing Tatum, que fue quien le dio cuerpo a ese personaje en la etapa anterior de las adaptaciones cinematográficas. El relevo generacional se convierte así en uno de los primeros datos firmes de un filme cuyo elenco completo todavía no fue difundido y se mantiene, por ahora, en el terreno de las especulaciones.
La larga historia de G.I. Joe antes de este reinicio
Antes de esta nueva película, G.I. Joe ya acumuló varios capítulos en la pantalla. La primera entrega en cines llegó en 2009 bajo la dirección de Stephen Sommers, a la que siguió una continuación en 2013. La franquicia también se animó con una película derivada centrada en Snake Eyes, el personaje que siempre despertó simpatías propias. Y si retrocedemos un poco más, hay que recordar que los juguetes de Hasbro ya habían saltado a la televisión con una recordada serie animada en los años ochenta, la que para muchos de mi generación fue la verdadera puerta de entrada a este universo.
En el fondo, la historia que se cuenta es bastante reconocible: un equipo de élite, los G.I. Joe, se enfrenta a una organización criminal comandada por el Comandante Cobra. Esa pulseada entre el bien y el mal, con estética militar y espíritu de equipo, es la base sobre la que se apoya esta nueva adaptación, aunque los detalles concretos de cómo se actualizará la propuesta para los tiempos que corren todavía son una incógnita.
Si me permitís una opinión en primera persona, lo de McBride como director me genera una curiosidad genuina: el tipo viene de la comedia y de un humor bastante ácido, como se vio en sus trabajos como actor y como creador de series, y meterlo en una franquicia de acción con soldados de plástico gigante tiene una lógica de contracara que puede funcionar muy bien. Veremos si Paramount le da espacio para imprimirle personalidad propia a un universo que, hasta ahora, siempre se tomó bastante en serio a sí mismo. Mientras tanto, queda la pregunta que ya les dejó el propio material: ¿qué les gustaría ver en este regreso de G.I. Joe?
