Bustos y Viña, las dos sillas vacías que River no puede llenar
El Millonario reubicó a once de los trece jugadores que había marginado del plantel, pero el lateral y el marcador de punta siguen sin resolución: uno entrena en Ezeiza con contrato hasta 2027 y el otro pertenece al Fla, que no le encuentra la vuelta.
Me lo imagino a Fabricio Bustos trotando solito por el predio de Cantilo, con la pelota al pie y sin saber bien qué hacer con el resto del día. El pibe tiene 29 años, un contrato firmado con el Millonario hasta diciembre de 2027 y, por estas horas, ninguna camiseta puesta para el semestre que viene. Lo corrieron del plantel profesional cuando Leonardo Ponzio asumió como conductor del grupo, y ahí quedó: afuera de la lista, adentro del club, con el reloj corriendo y el mercado cerrando.
Del otro lado de la defensa aparece Matías Viña, un caso bien distinto. El marcador izquierdo uruguayo llegó a Núñez a préstamo desde Flamengo y nunca se asentó: apenas 45 minutos en cancha después de la Copa del Mundo 2026, y afuera de los últimos catorce partidos. La ficha la tiene el Fla, que es el que debe mover la pieza. Mientras el club brasileño no le encuentre destino, el jugador sigue colgado y el conjunto de la Banda tampoco puede hacer nada.
Los que ya encontraron la puerta de salida
El cuerpo técnico marginó a trece profesionales al comenzar el semestre. Once de ellos ya tienen destino confirmado y, repasando los movimientos, el DT armó un buen operativo de reubicación. Germán Pezzella partió al Carbonero de Montevideo, Maximiliano Meza se cruzó a Independiente, y varios nombres volaron al exterior: Giuliano Galoppo recaló en Atlanta United, Matías Galarza Fonda en Inter Miami y Kevin Castaño terminó en el Atlético Mineiro. En el plano local, Maximiliano Salas seguirá su carrera en Independiente Rivadavia e Ian Subiabre se calzó la camiseta de Tigre. Hubo rescisiones, hubo préstamos, hubo ventas. Lo que hubo, en definitiva, fueron resoluciones.
- Germán Pezzella: Peñarol de Montevideo
- Maximiliano Meza: Independiente
- Giuliano Galoppo: Atlanta United
- Matías Galarza Fonda: Inter Miami
- Kevin Castaño: Atlético Mineiro
- Maximiliano Salas: Independiente Rivadavia
- Ian Subiastre: Tigre
Bustos había sido sondeado por el Rojo y por Rosario Central, pero las conversaciones no pasaron a mayores. Su nombre volvió a sonar fuerte en la serie de Copa Sudamericana ante Independiente Santa Fe, cuando el cuerpo técnico lo dejó afuera de la lista de buena fe y tuvo que improvisar a Lucas Martínez Quarta en su puesto. Una imagen elocuente del momento que atraviesa el jugador y del lugar que ocupa hoy en la consideración interna.
El reloj, mientras tanto, sigue corriendo. Queda margen: la ventana internacional todavía está abierta en mercados como el ruso, el brasileño y el mexicano. No sobra, pero tampoco se agotó. Lo concreto es que los dos casos abiertos en River son distintos entre sí, aunque por ahora comparten el mismo final abierto. El Millo de Ponzio espera que, en algún rincón del mapa, aparezca la oferta que destrabe las dos carpetas.
Mientras tanto, yo me quedo pensando en cómo es posible que a un club como River le queden jugadores entrenando en el predio sin tener dónde mandarlos a jugar. Es algo que viví mil veces como hincha: ver nombres propios dando vueltas sin destino, esperando un llamado que a veces llega y a veces no. Por ahora, a Bustos y a Viña les toca esperar.
