Carabajal tomó Junín con el pie derecho y ya se ilusiona con la pole
El chaqueño clavó el único registro por debajo del 1m23s en la primera práctica del TC2000 en el "Eusebio Marcilla". Stang y Rossi, con Toyota, quedaron a la sombra.
Me lo imagino a Lucas Carabajal con la mano firme en el volante y la mirada clavada en la recta principal del Marcilla, pisando el acelerador a fondo para sellar un 1m22s883 que por ahora nadie puede tocar. El chaqueño, arriba de la VW Nivus del Halcón Motorsport, fue el único en quebrar la barrera del 1m23s en los 4.200 metros del circuito juninense y se adueñó de la primera práctica del TC2000, en la apertura de la séptima fecha del calendario.
Detrás de él aparecieron las dos Toyota del equipo oficial. Emiliano Stang se acomodó segundo a 173 milésimas, y Matías Rossi, el crespense que manda en el campeonato y que ya ganó dos carreras este año, terminó tercero a apenas 8 milésimas de su compañero de garage. Una diferencia mínima que deja a Stang con la espina de saber que la punta estuvo ahí nomás, al alcance de la mano.
El resto del lote, encerrado en menos de un segundo
- Marcelo Ciarrocchi (Fiat Pulse) - a 310 milésimas, intentando dejar atrás el mal trago de La Pampa, donde una falsa largada lo mandó a boxes cuando lideraba.
- Franco Vivian (Chevrolet Tracker) - quinto, a 379 milésimas.
- Matías Rodríguez (Pulse), Benjamín Squaglia (Cronos), Francisco Monarca (Cruze), Nicolás Traut (Cruze), Franco Morillo (Tracker), Gabriel Ponce de León (Toyota), Valentín Yankelevich (Toyota), Facundo Aldrighetti (Honda), Nicolás Palau (Nivus) y Figgo Bessone (Honda) completaron el lote entre el sexto y el decimoquinto puesto, sin vueltas cronometradas en el caso de Bessone.
Los 15 autos que marcaron tiempo entraron en un margen menor a nueve décimas del uno, una paridad que pinta al "Marcilla" como un escenario de pronóstico abierto y pelea mano a mano. En lo personal, cada vez que un circuito de los del interior me hace acordar a esas carreras de patio, con el pasto alto y la tribuna de chapa, se me despierta esa nostalgia de cuando iba a la tribuna con el termo bajo el brazo.
Antes de la tanda oficial, el Shakedown había quedado en manos de Francisco Monarca, que volvió a la categoría con un Chevrolet Cruze del Proracing y se anotó ese pequeño envión anímico que muchas veces vale más de lo que parece.
La segunda práctica está prevista para las 13:45 y, después, llegará el momento decisivo: la clasificación a las 16:10, en formato de vuelta lanzada individual, donde Carabajal deberá defender esa sensación de ser el más rápido del lote y confirmar que el Nivus del Halcón tiene con qué pelear la pole.
¿Podrá aguantar la presión cuando haya que poner todo en una sola vuelta? Eso lo sabremos esta tarde en Junín.
