Casi nueve de cada diez hogares argentinos debieron financiarse para comprar alimentos en septiembre
El Informe Económico y Social del IETSE correspondiente a septiembre de 2026 registró un nivel de apalancamiento inédito para acceder a la canasta básica, en un contexto de inflación mensual del 2,1% y caída interanual del 8,3% en el volumen de ventas de alimentos en comercios de proximidad.
El relevamiento de septiembre de 2026 del Instituto de Estudios de Trabajo y Economía (IETSE) arrojó una señal contundente sobre las modalidades de acceso al consumo alimentario en los hogares argentinos: el 88,8% de las familias encuestadas debió recurrir a alguna forma de financiamiento para adquirir comida, ya fuera a través del fiado en comercios de barrio, tarjetas de crédito o préstamos personales. Se trata de un indicador que combina herramientas formales e informales de crédito y que, según la lectura del propio informe, pone en evidencia la magnitud del esfuerzo financiero que demanda la cobertura de la canasta básica en el período analizado.
Vamos a los números. El fiado se posicionó como la opción más extendida, con un 38,4% de los hogares que declararon haberlo utilizado durante el mes. Las tarjetas de crédito ocuparon el segundo lugar, con un 36,5%, mientras que un 13,9% tomó préstamos para hacer frente a la compra de alimentos. La coexistencia de estas tres vías, y especialmente el peso del fiado como mecanismo predominante, permite dimensionar hasta qué punto el crédito comercial sustituye, en el universo relevado, al ingreso corriente como fuente de financiamiento del consumo alimentario básico.
Restricciones en la mesa y vulnerabilidad de ingresos
El cuadro se completa con otros indicadores de restricción. El 42,4% de los hogares declaró haber podido acceder a todos los alimentos que necesitaba durante septiembre, en tanto que el 57,6% restante señaló algún grado de dificultad. Dentro de los hogares con menores de edad, el 28,6% afirmó que algún niño, niña o adolescente había comido menos por falta de dinero, un dato que el informe presenta como un termómetro sensible de la situación social. En tanto, en el 39,1% de los hogares alguna persona adulta redujo voluntariamente su propia comida para que el resto del grupo familiar pudiera alimentarse.
La fragilidad de los ingresos aparece con claridad en las respuestas sobre resiliencia financiera: el 61,3% de los hogares sostuvo que podría mantenerse menos de una semana sin percibir ingresos, y un 32,7% indicó que resistiría entre una semana y un mes. De manera complementaria, el 28,5% debió solicitar dinero a terceros para cubrir gastos básicos, una variable que el IETSE incorpora como proxy de la tensión de liquidez en el tramo final del mes.
Precios, canastas y ventas en comercios de proximidad
El informe registró una inflación mensual del 2,1% (IETSE), cifra que superó en 0,3 puntos porcentuales el 1,8% de agosto e interrumpió la trayectoria descendente de los meses previos. La inflación acumulada de 2026 se ubicó en el 24% y la interanual alcanzó el 32,8%, parámetros que contextualizan la dinámica de precios en la que se desenvolvieron los hogares. En paralelo, la Canasta Básica Total para el hogar de referencia se fijó en $2.076.505, monto que define la línea de pobreza, mientras que la Canasta Básica Alimentaria se estableció en $1.130.236 y marca el umbral de indigencia.
En el plano comercial, las ventas de alimentos y bebidas medidas en volumen en los comercios minoristas de proximidad retrocedieron un 8,3% en la comparación interanual frente a septiembre de 2025, una caída que el informe lee en consonancia con las restricciones de compra declaradas por los hogares y con el desplazamiento hacia formas de pago que dilatan el consumo en el tiempo.
- Hogares que debieron financiarse para comprar alimentos: 88,8%.
- Principal instrumento: fiado (38,4%), seguido por tarjeta de crédito (36,5%) y préstamos (13,9%).
- Hogares con algún grado de restricción alimentaria: 57,6%.
- Menores que comieron menos por falta de dinero: 28,6% (dentro de hogares con niños, niñas o adolescentes).
- Inflación mensual de septiembre: 2,1% (IETSE); interanual: 32,8%; acumulada 2026: 24%.
- Canasta Básica Total del hogar de referencia: $2.076.505. Canasta Básica Alimentaria: $1.130.236.
- Caída interanual del volumen de ventas de alimentos y bebidas en comercios de proximidad: 8,3%.
A partir de los datos difundidos, el indicador a seguir será la evolución mensual de la proporción de hogares que recurren al fiado como herramienta de financiamiento de la compra de alimentos, dado que se trata de la variable con mayor peso dentro del 88,8% registrado y de aquella que mejor captura, según la metodología del IETSE, la presión de la canasta básica sobre el ingreso corriente de las familias.
