Cerúndolo se prueba ante Alcaraz: el día que Shanghai puede cambiarle la vara al porteño
El argentino arrancó con un triunfo sólido ante Mejía y ahora lo espera el número 3 del mundo, en apenas el segundo cruce entre ambos. Mientras tanto, la legión albiceleste sigue de fiesta en China con Báez, Ugo Carabelli, Tirante, Etcheverry y un Francisco Cerúndolo que ya está en tercera ronda.
Me lo imagino a Juanma Cerúndolo sacando con el drive abierto, esa derecha liftada que se le eleva al final y le complica la vida a cualquiera. Un gesto chico, casi de práctica, pero que en Shanghai vale oro: le alcanzó para quebrar a Nicolás Mejía en los dos sets y sellar un 6-4 y 6-4 sin sobresaltos, en una hora y 22 minutos. Primera victoria del porteño en el Masters 1000 chino. Y no fue una más.
Porque el sorteo, caprichoso como siempre, le puso en el camino a Carlos Alcaraz, el número 3 del mundo, la última bestia del circuito. Será apenas el segundo cara a cara entre ambos, y el recuerdo todavía pincha: la única vez que se vieron fue en las Next Gen Finals de 2021, y al pibe de La Paternal le tocó conocer la derrota. Después de eso, el español levantó el título. La revancha, cuatro años más tarde, llega en otro contexto y con otra camiseta invisible: la de un Cerúndolo que ya sabe lo que es dar el golpe, porque en mayo pasado se cargó a Jannik Sinner en la segunda ronda de Roland Garros.
La legión argentina, en modo Copa Davis
- Camilo Ugo Carabelli, desde la 1 de la madrugada, ante el canadiense Felix Auger-Aliassime.
- Thiago Tirante, también a la madrugada, frente al español Rafael Jodar.
- Sebastian Baez, contra el frances Valentin Vacherot, en horario a confirmar tras el partido de Juanma.
- Francisco Cerundolo, ya en tercera ronda, con el checo Jakub Mensik como proximo rival. Viene de ganarle hace una semana en Beijing por doble 6-3.
- Tomas Etcheverry, ante el checo Dalibor Svrcina, en partido que todavia no tiene dia ni hora.
Cinco argentinos en un Masters 1000 es, como mínimo, una alegria para mirar. Y a esta altura ya me cae bien el cafe de la madrugada, el de siempre, el de cuando el tenis no te deja dormir y uno se queda pegado a la pantalla aunque despues reniegue en el bondi. Shanghai tiene la pinta de esas semanas en las que el circuito te devuelve algo: la de que el tenis argentino, mas alla de los apellidos de siempre, sigue empujando con camada nueva.
Lo de Juanma ante Mejia fue serio: primer set sin fisuras, segundo set con un solo break, sonrisa contenida al final. Nada de locuras, nada de festejo desmedido. El sabe que lo que viene es otra cosa. Alcaraz no es cualquier rival: es potencia, reflejos, drop shots y esa capacidad para hacer parecer facil lo imposible. Pero el argentino ya le gano al italiano que parecia imbatible en la tierra parisina, y eso, a la hora de la fe, pesa. El cruce sera en la segunda ronda del Masters 1000 de Shanghai, todavia sin horario confirmado, apenas termine la jornada de los cerun dolos, los baez y los ugos.
Yo me quedo con la imagen del pibe sacando esa derecha liftada, y con una pregunta que me hago cada vez que un argentino aparece en el cuadro: cuantos quedan en pie el domingo? Por ahora, cinco. Y con un cruce que tiene aroma a prueba de fuego. Shanghai, como de costumbre, no perdona. Pero tampoco regala nada. Lo que viene, partido a partido, es lo que cuenta.
