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Chacras de Coria se consolida como un destino autónomo: hotelería boutique, gastronomía de autor y fiestas electrónicas reconfiguran la oferta del piedemonte mendocino

A 15 kilómetros del centro capitalino, el distrito sumó un tercio de sus lodges en los últimos tres años, recibió Llaves Michelin y organiza un calendario que combina vino, cocina regional y festivales de música con picos de ocupación en diciembre.

Por Milagros CorreaAmbiente y ríos · · hace 4 d
Chacras de Coria se consolida como un destino autónomo: hotelería boutique, gastronomía de autor y fiestas electrónicas reconfiguran la oferta del piedemonte mendocino

A 15 kilómetros del microcentro mendocino, el distrito de Chacras de Coria, en el departamento de Luján de Cuyo, dejó de ser una parada de paso hacia las bodegas para convertirse en un destino autónomo que admite una estadía de varios días sin grandes traslados. La transformación se observa en el ritmo de las aperturas, en la llegada de reconocimientos internacionales y en una agenda cultural que ya no se limita al calendario vitivinícola tradicional.

Crecimiento hotelero y sello Michelin

El distrito concentra alrededor de 30 hoteles y lodges vitivinícolas, de los cuales aproximadamente un tercio abrió entre 2023 y 2026, según datos de la Dirección de Turismo municipal. A esa oferta se suman cerca de 40 restaurantes, bares y espacios nocturnos que reconfiguraron la calle principal y los accesos laterales al piedemonte. En 2026, dos establecimientos de la zona recibieron Llaves Michelin: Susana Balbo Winemaker's House y Lares de Chacras, distinción que se suma a la de Awasi Mendoza y Chozos Resort, también ubicadas en parajes de Luján de Cuyo.

La hotelería boutique convive con lodges integrados a viñedos, donde el enoturismo funciona como producto principal y no como complemento. Esa arquitectura de oferta, según operadores locales, explica por qué la permanencia media del visitante se ubica en el rango de dos a cuatro noches, con margen para extenderse cuando se combinan actividades gastronómicas y festivales.

Una mesa que mira a la cordillera

La gastronomía se consolidó como uno de los ejes del destino. Los restaurantes de cocina de autor comparten escena con bares de vinos, cafeterías de especialidad y propuestas informales que priorizan productos regionales como aceite de oliva, carnes, trucha, vegetales y frutos secos, siempre con Malbec, vermut y espumantes mendocinos como columna vertebral de la carta. Una referencia reciente es Daukos, abierto a principios de 2026 en el interior del Hotel Boutique La María, sobre calle Darragueira 1551: apenas 44 cubiertos, 400 etiquetas de vinos y un menú que incluye pulpo, merluza negra, risotto de hongos y sushi de atún rojo. Los mismos responsables llevan adelante Chirivia, en Potrerillos, un restaurante itinerante con menú de diez pasos, aforo limitado y vista directa al espejo de agua, ubicado a 57 kilómetros de Chacras por la ruta nacional 7.

  • 30 hoteles y lodges vitivinícolas en el distrito, con un tercio de aperturas entre 2023 y 2026.
  • Cerca de 40 restaurantes, bares y espacios nocturnos distribuidos en la zona.
  • Cuatro establecimientos distinguidos por la guía Michelin en Luján de Cuyo, dos de ellos en Chacras.
  • Daukos, con 44 cubiertos y 400 etiquetas de vinos, abierto en 2026 dentro del Hotel Boutique La María.
  • Chirivia, en Potrerillos, con menú de diez pasos a 57 kilómetros por ruta nacional 7.

Quién visita y cuándo

El perfil del visitante tradicional se ubica entre los 30 y los 65 años y llega principalmente desde Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe, además de mercados emisores como Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa. Así lo describió Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo, quien destacó que la diversidad de propuestas permite extender la permanencia más allá del rango habitual. A ese flujo se le suma, cada diciembre, el público que convoca el Sunsetstrip de Hernán Cattáneo, un evento que reúne a miles de personas desde distintos puntos del país y del exterior y dispara la ocupación en hoteles y restaurantes de toda la zona. La fiesta electrónica incorporó un visitante más joven, interesado en gastronomía, vida nocturna y deportes outdoor, que se cruza con el turista enológico clásico y reconfigura la dinámica del pueblo durante los fines de semana de temporada alta.

Quedan por delante definiciones clave: cómo se ordena la convivencia entre el calendario electrónico y los barrios residenciales, de qué manera se distribuyen los servicios públicos durante los picos de diciembre y cuál será el próximo eslabón gastronómico que se sume a la oferta. Mientras tanto, Chacras de Coria pasó de ser una escala en el camino al valle de Uco a funcionar como un nodo turístico autónomo, capaz de sostener por sí mismo una estadía de varios días en el piedemonte mendocino.

MC
Milagros CorreaAmbiente y ríos

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