Chos Malal y el norte neuquino se alistan para el primer zarpazo del frío polar con nieve incluida
Un frente con aire antártico llega el viernes a la región y dejará nevadas débiles, mínimas bajo cero y ráfagas que obligan a revisar estufas, cañerías y calzado en las casas del norte de la provincia. La temperatura recién empieza a recomponerse el domingo, con máximas que podrían tocar los 17 grados el lunes.
Son las siete de la tarde en Chos Malal y la gente camina apurada, con el cuello de la campera levantado y las manos metidas en los bolsillos. En las veredas todavía no se ve escarcha, pero el termómetro empieza a insinuar lo que se viene: este jueves el cielo está tapado de punta a punta sobre el norte neuquino, la máxima no pasará de 11 grados y hacia la noche el viento del noroeste va a empezar a soplar con ganas, con ráfagas que pueden llegar a los 29 kilómetros por hora, según el parte meteorológico que manejan acá los pibes del servicio local. Es el preludio de un cambio brusco que se sentirá de lleno el viernes, cuando entre aire antártico con viento del sudeste y empiecen a caer esas nevadas débiles que, modestas en los papeles, complican igual a quien tiene que salir a la ruta o bajar al cajero en bicicleta.
Carlos, vecino del barrio Centro, me cuenta mientras acomoda leña en el quincho que todavía no prendió este año. “Yo siempre digo que el primer frío fuerte es el que te agarra mal, porque uno viene de un abril medio tibio y se confía. El lunes ya fui a revisar la estufa, le hice limpiar el tiro y compré un par de metros de tirante para sellar una ventana que filtra. Acá en Chos Malal, cuando empieza a caer nieve, cortar leña es como el café de la mañana:”. El tono de Carlos, que trabaja en el municipio, resume algo que se repite en las conversaciones de la semana: la llegada del frente polar encuentra a los hogares corriendo contra el reloj, entre la bolsa de carbón, la revisión de la caldera y el abrigo de los chicos que vuelven del colegio al atardecer.
