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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Cincuenta salidas, un mismo latido: Adot desplegó en Puerto Madero una colección para llevar puesta esa misma noche

El diseñador Laurencio Adot presentó "Raíces del corazón" en el Alvear Icon Hotel, dentro de la gala benéfica de Fundación Paolini. Bordados a mano, gasa de seda y chiffon se mezclaron con plateados y dorados, y al bajar la última modelo las prendas ya estaban en venta.

Por Susana GrassiSociedad · · hace 43 d
Cincuenta salidas, un mismo latido: Adot desplegó en Puerto Madero una colección para llevar puesta esa misma noche

Puerto Madero se viste de gala cada vez que Laurencio Adot decide pisar fuerte, y esta vez la noche lo encontró en el Alvear Icon Hotel con la tarea de convertir una pasarela en un convite a la solidaridad. Son las nueve de la noche cuando las puertas del salón se abren y un murmullo elegante empieza a mezclarse con el sonido de copas y conversaciones que anticipan lo que viene. La convocatoria no es menor: se trata de la Gala Anual Benéfica de Fundación Paolini, que celebra siete años de trabajo comunitario, y Adot comparte el rol de embajador con el artista Thiago Pinheiro, una dupla que ya se volvió costumbre en las grandes noches de la moda porteña.

Una colección que nace del oficio y se prueba en la pasarela

"Raíces del corazón" avanza con un criterio claro y pedagógico: cincuenta salidas que van creciendo en color e intensidad, como si el relato fuera subiendo de a poco la temperatura. Los primeros vestidos irrumpen en naranjas vibrantes y turquesas encendidos, casi como un golpe de luz; después la paleta se aquieta y se corre hacia los plateados y dorados, que terminan por envolver el final del desfile en un clima de ceremonia. Los vestidos largos llevan la voz cantante, con siluetas estilizadas y faldas rectas que cambian por arriba: hay strapless, asimétricos y halter, todos sostenidos por un mismo pulso de elegancia contenida. Para que la tela respire, Adot se apoyó en un repertorio de materiales nobles: gasa de seda, chiffon, seda natural y shantung, todos tejidos y cosidos en la Argentina, un detalle que no es menor en un momento donde la producción local vuelve a ser bandera.

Lo artesanal aparece con más fuerza en el tramo final, cuando los bordados y las aplicaciones hechas a mano se hacen cargo del escenario. Cada pieza lleva el tiempo de una costurera inclinada sobre la tela, y eso se nota: hay relieves que atrapan la luz y líneas que parecen dibujadas con paciencia. Es alta costura en su sentido más clásico, esa artesanía que no se apura.

Modelos, debut y un cierre con emoción

En la pasarela hubo nombres que se robaron los flashes. Allegra Cubero abrió el desfile y, de paso, debutó como modelo profesional, un paso que siempre tiene un peso simbólico. Barbie Simons se mantuvo como presencia sostenida a lo largo de toda la presentación, mientras que Elina Costantini tuvo la responsabilidad de cerrar la noche. Su salida final fue pensada como homenaje a Arlete Pinheiro de Azevedo, hermana de Thiago Pinheiro, fallecida recientemente, y eso le dio a los últimos metros de pasarela un tono solemne que los presentes entendieron al instante. Hubo quienes, cuentan los que estaban cerca, se quedaron unos segundos en silencio antes de romper el aplauso.

“Cuando vi el cierre, con Elina Costantini homenajeando a la hermana de Thiago, sentí que el desfile dejó de ser solo moda y se volvió algo más nuestro, algo que nos toca de cerca.”Mariela, vecina de Palermo

La diferencia: alta costura que se compra esa misma noche

Hay un dato que separa a esta presentación de tantas otras: al bajar la última modelo, los vestidos no se guardaron en un depósito ni quedaron reservados para una futura vidriera. Quedaron a la venta en el momento, y varias piezas encontraron dueña antes de que la noche terminara. Es un gesto que acorta distancias entre el diseñador y quien sueña con vestirse de alta costura, y le devuelve a la pasarela un costado más terrenal, casi de tienda con luces bajas. La colección, además, fue producida íntegramente en el país, lo que refuerza la idea de una moda argentina que se piensa, se cose y se vende acá.

  • Cincuenta salidas en total, con vestidos largos como núcleo de la propuesta.
  • Paleta que va del naranja y turquesa vibrantes al plateado y dorado.
  • Materiales nobles: gasa de seda, chiffon, seda natural y shantung.
  • Bordados y aplicaciones a mano, especialmente visibles en el cierre.
  • Debut de Allegra Cubero; Barbie Simons a lo largo del desfile y Elina Costantini en el cierre.
  • Prendas disponibles para la venta al finalizar la presentación, con varias ventas concretadas esa noche.
  • Producción 100% argentina y evento con fin solidario en Fundación Paolini.

Cuando me fui del Alvear Icon, ya entrada la madrugada, todavía se escuchaban risas en los pasillos y alguna copa levantada en dirección a Adot. La sensación que me quedó fue la de una pasarela que no se quedó en la foto: salió del escenario y se metió en la calle, en los placares y en la historia de la propia Fundación Paolini, que sigue sumando voluntades para seguir creciendo. Cincuenta salidas, un mismo latido y la certeza de que, esta vez, la alta costura argentina no se miró de lejos: se llevó puesta.

SG

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