Colombia consolida al turista argentino y se expande con circuitos que combinan mar, montaña y ciudad
Más de 134.000 viajeros del país llegaron durante 2025 y otros 85.930 entre enero y julio de 2026, según ProColombia. San Andrés, Cartagena, Medellín y Bogotá siguen firmes, mientras Santa Marta gana terreno y el Eje Cafetero se suma como complemento de montaña.
La altura del interés argentino por Colombia se mide en una cifra que no deja lugar a dudas: durante 2025 ingresaron al país vecino más de 134.000 turistas de nacionalidad argentina, lo que representó un crecimiento interanual del 22 por ciento, mientras que entre enero y julio de 2026 ya se habían contabilizado otros 85.930 visitantes, de acuerdo con los registros de ProColombia y con la caracterización que realizó Luis Fernando Fuentes Ibarra, representante de esa entidad, durante su paso por la Feria Internacional de Turismo (FIT). Ese flujo constante convierte a Colombia en uno de los destinos regionales que más volumen de viajeros aporta al intercambio turístico del Cono Sur y confirma una tendencia que los operadores vienen advirtiendo desde hace varios ciclos.
Para dimensionar el fenómeno alcanza con revisar qué tipo de experiencia buscan quienes llegan desde Buenos Aires, Rosario, Córdoba y otras ciudades argentinas: el 70,7 por ciento de los que viajaron entre enero y julio de 2026 lo hizo por ocio, descanso y vacaciones, una proporción que muestra el peso del turismo recreativo por sobre los viajes de negocios o las visitas familiares, y que obliga a mirar con atención el menú de productos que el país cafetero tiene desplegados sobre el Caribe y la zona andina, en una paleta que va de las playas a las haciendas cafeteras, y de los cascos coloniales a los senderos de selva.
San Andrés y Santa Marta, dos anclas sobre el Caribe
En San Andrés, las actividades que concentran la demanda incluyen el buceo entre arrecifes de coral y los recorridos por la isla en carros de golf, una alternativa muy asociada a la identidad turística local y que suele describirse con la expresión mar de los siete colores, por las distintas tonalidades que adquiere el agua según la profundidad y la cercanía con los cayos. Para quienes quieren quedarse en el mar pero también pisar tierra, la isla ofrece paseos costeros y caminatas cortas por dentro del propio archipiélago, en una dinámica que mezcla remisión nocturna de las excursiones y jornadas completas de playa.
Santa Marta, en cambio, opera como un nodo doble: por un lado, ofrece la costa Caribe tradicional, con playas y una infraestructura hotelera en crecimiento; por el otro, funciona como puerta de entrada al Parque Nacional Natural Tayrona, donde los visitantes pueden hacer caminatas entre la vegetación tropical y conocer playas rodeadas de selva, en una experiencia que reúne dos actividades dentro del mismo recorrido y que explica por qué esta ciudad gana terreno entre los argentinos, según remarcan desde ProColombia, en una dinámica que los operadores marplatenses y de la costa atlántica miran con atención por el flujo de consultas que llega desde la costa argentina.
Eje Cafetero, Bogotá y Cartagena para diversificar el itinerario
Para quienes buscan cortar la estadía con una etapa de altura, el Eje Cafetero ofrece visitas a haciendas donde se explica el proceso del café, desde la cosecha hasta el empaquetado, y propone además recorridas por pueblos como Salento, además de actividades de observación de aves en zonas de montaña, una alternativa que amplía el menú más allá del Caribe y que permite teñir el viaje con paisaje andino.
En el plano urbano, Bogotá aporta el ascenso al Cerro de Monserrate para contemplar la sabana, el recorrido por el barrio de La Candelaria y la visita al Museo del Oro, mientras que Cartagena permite caminar por su arquitectura colonial y por el sector amurallado pegado al Caribe, en paseos que dialogan con la historia y la cultura locales. La oferta cultural del país se completa con eventos como el Carnaval de Barranquilla y el Festival Vallenato, en Valledupar, que funcionan como anclas festivas para quienes planean viajes en fechas específicas.
“Bogotá, Cartagena, Medellín y San Andrés están consolidados entre los viajeros argentinos, mientras Santa Marta gana presencia. Es una paleta de destinos que ya tiene base firme y que sigue creciendo.”Luis Fernando Fuentes Ibarra, representante de ProColombia
Lo que falta hacer
Aunque las cifras muestran un crecimiento robusto, todavía queda pendiente consolidar la conectividad aérea directa desde las ciudades del interior argentino, formalizar paquetes que articulen Caribe y Eje Cafetero sin necesidad de armar el itinerario por cuenta propia, y transparentar los costos asociados a las entradas a parques nacionales y a las reservas en haciendas cafeteras, que suelen variar según la temporada. Para que la crecida del 22 por ciento no se transforme en un pico coyuntural sino en una corriente estable, operadores y autoridades colombianas tendrán que profundizar la oferta combinada y atender la logística interna, ese tramo del viaje que define, muchas veces, si el turista vuelve.
