Colombia reparte 15.000 becas en IA con Google y hasta un santafesino despistado podría entender de qué se trata
El gobierno de Petro y la gigante tecnológica abren inscripciones para certificados profesionales en inteligencia artificial, análisis de datos y ciberseguridad. No piden título ni experiencia previa. Las prioridades, claro, no pasan por la Argentina, pero el modelo deja algunas ideas picando.
¿A quién se le ocurre lanzar 15.000 becas gratuitas en inteligencia artificial en plena resaca de un terremoto? A los colombianos, justamente, que con ayuda de Google decidieron convertir la catastrophe en una oportunidad de capacitación digital. La movida es concreta: 15.000 cupos para certificarse en IA y otras áreas, abiertos a cualquier mayor de 18 años con acceso a internet y una computadora. Sin título universitario, sin experiencia previa. O sea, lo contrario de lo que suele pedir cualquier aviso de LinkedIn.
Pero, ¿qué te dan exactamente a cambio de tu nombre y tu tiempo?
Te dan un año de acceso a Coursera, esa plataforma que en castellano se pronuncia algo así como "cursera", y que viene a ser como un gimnasio de cursos online: te anotás, hacés los módulos y salís con un certificado. En este caso, el Certificado Profesional de Inteligencia Artificial de Google, dividido en ocho tramos: desde los fundamentos de la IA (la sigla significa Inteligencia Artificial, o sea, lo que le hace hablar a Siri o le recomienda series a tu tía en Netflix) hasta la implementación de soluciones pasando por escritura asistida y análisis de datos.
Si lo de la IA te suena a chino y no querés tentar a la suerte, hay siete certificados más en español: soporte tecnológico, mercadeo digital, ciberseguridad (seguridad informática, para los que todavía traducen cada palabra como si fuera un manual de instrucciones), análisis de datos, gestión de proyectos y diseño de experiencia de usuario. Vamos, hay opciones para casi todo aquel que tenga un navegador y dos dedos para escribir.
¿Quién reparte las cartas y quién tiene prioridad en el reparto?
La repartija la maneja la ONG Colnodo, una organización con años en el cruce entre tecnología y desarrollo social. Las inscripciones se priorizan en zonas golpeadas por el terremoto de agosto de 2026: Chocó, Buenaventura, Cali, Pereira, Manizales y Armenia. Las postulaciones están abiertas en el sitio de Colnodo hasta que se llenen los cupos; la notificación de resultados arranca el 26 de octubre de 2026. Si no te toca esta vez, paciencia: el plan madre contempla una plataforma administrada por el SENA (el Servicio Nacional de Aprendizaje colombiano, algo así como nuestro IFE reconvertido en escuela técnica) que podría llegar a un millón de personas con rutas en IA, computación en la nube, analítica de datos y ciberseguridad.
“Con Google damos el primer gran paso de Talento ColombIA para convertir la inteligencia artificial y las nuevas tecnologías en oportunidades de formación y empleo, especialmente para los jóvenes que ni estudian ni trabajan.”José Manuel Restrepo, vicepresidente de Colombia
¿Y funciona la cosa o es otra promesa que se pierde en el ciberespacio?
Acá es donde el asunto se pone interesante, porque hay números concretos. 13.500 colombianos ya completaron certificaciones de Google en ediciones anteriores, y el 70% reportó mejoras laborales dentro de los primeros seis meses: aumento de sueldo, nuevo empleo o ascenso. No es un dato menor. Edgardo Frías, director de Google para la Región Andina, lo puso en una frase que vale la pena repetir: "la IA no es una promesa, sino una realidad en manos de los jóvenes, los docentes y los estudiantes de todas las edades". En criollo: deja de mirar desde el sillón y empezá a probar.
¿Y por qué debería importarle a un argentino promedio?
Porque el experimento colombiano empieza a marcar un norte. Cuando un país con sus vaivenes políticos arma un programa de 15.000 becas en IA con una big tech, prioriza zonas de desastre y muestra resultados laborales tangibles, marca un piso de referencia. No es magia, es política pública con asistencia privada. La pregunta de fondo es si la Argentina va a seguir mirando el celular mientras otros países capacitan a su gente o si en algún momento se anima a algo parecido. Pero esa, como siempre, es otra historia. Veremos.
