Criar a un bebé en Argentina demanda cerca de $571.000 mensuales y el cuidado explica dos tercios de ese valor
Según la estimación del INDEC, un menor de un año insume $570.832 por mes, equivalentes a unos $19.000 diarios. El componente de tiempo de cuidado representa el 67,6% del total, calculado a partir de siete horas diarias de atención valorizadas al sueldo de las personas que trabajan en casas de familia.
El INDEC difundió su informe mensual sobre el costo de crianza de menores en la Argentina, y los números de septiembre dejaron una fotografía elocuente del primer año de vida. La canasta para un bebé de menos de un año se ubicó en $570.832 mensuales, lo que equivale a alrededor de $19.000 por jornada. Proyectado a doce meses, el acumulado alcanza los $6.849.984, una cifra que vuelve a poner el tema en el centro del debate económico familiar.
Vamos a los números con detalle, porque la composición de ese monto es tan importante como su tamaño. El organismo nacional de estadística construye la cifra con dos grandes componentes. El primero reúne bienes y servicios: alimentación, indumentaria, transporte, salud, educación y vivienda, prorrateados según la proporción que consume un bebé en relación con un adulto. En septiembre, ese rubro sumó $184.912 al mes. El segundo componente, y el más voluminoso, corresponde al cuidado del menor, estimado en siete horas diarias de atención, unas 147 horas mensuales, valorizadas a $2.625 la hora, que es la referencia salarial para quienes se desempeñan en casas particulares cuidando personas. Ese cálculo arroja $385.920 mensuales, equivalentes al 67,6% del total.
El cuidado pesa más que el consumo material
Esa proporción es, en rigor, la clave para interpretar la cifra. De cada $570.832 que demanda un bebé menor de un año, aproximadamente $386.000 corresponden al tiempo dedicado a su atención y no a bienes que se adquieran en el mercado. En la mayoría de los hogares argentinos ese trabajo lo aportan padres, madres, abuelos u otros familiares sin percepción salarial, de modo que el informe no hace más que poner en cifras algo que las familias hacen en silencio. Cuando ese cuidado se terceriza, ya sea mediante la contratación de una persona o el pago de una guardería, el monto irrumpe de manera abrupta en el presupuesto familiar y suele reconfigurar la economía del hogar.
Comparado con el mismo mes del año anterior, el costo registró una suba del 30,6%: en septiembre de 2025 la canasta para menores de un año se ubicaba en $436.988 al mes. El incremento, sin embargo, no fue parejo. Los bienes y servicios treparon 38,7%, al pasar de $133.300 a $184.912, mientras que el componente de cuidado creció 27,1%, desde $303.687 hasta los $385.920 actuales (INDEC). El comportamiento disímil entre ambos rubros sugiere que la presión inflacionaria recayó con mayor fuerza sobre los precios de los bienes, en tanto el cuidado acompañó, con cierto retraso, la dinámica de las paritarias del personal doméstico.
Cómo evoluciona el gasto en las siguientes etapas
- Entre uno y tres años, antes del ingreso al jardín de infantes y con ocho horas diarias de atención estimadas, el costo sube a $679.816 mensuales, unos $109.000 por encima de la etapa anterior.
- A los 4 y 5 años, con escolarización inicial, el gasto en cuidado disminuye, aunque los bienes y servicios continúan en aumento, y el total se ubica en $579.752 por mes.
- Entre los 6 y los 12 años, la combinación de mayor consumo de bienes y servicios con nuevas demandas educativas lleva el costo a $728.850 mensuales.
La fotografía que ofrece el INDEC muestra que la crianza de un hijo en el primer año de vida constituye una de las erogaciones más sensibles del presupuesto familiar. El dato, además de describir una realidad económica, vuelve a instalar la discusión sobre quién asume el costo invisible del cuidado y cómo se redistribuye cuando los hogares necesitan sustituirlo por trabajo remunerado. A seguir: la próxima publicación del organismo con los datos de octubre, que permitirá observar si la dinámica de los bienes y del cuidado vuelve a moverse al mismo ritmo o si el componente de bienes empieza a moderarse.
