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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Curry, chaufa y ñoquis: el menú de la semana se juega entre la tradición y la cocina de autor

Siete recetas que van del salteado aromático a los clásicos de la mesa criolla, con espacio para la huerta, el mar y la fruta de estación. Una guía práctica para variar el plato principal sin complicarse la vida entre el 12 y el 18 de octubre.

Por Milagros CorreaAmbiente y ríos · · hace 3 d
Curry, chaufa y ñoquis: el menú de la semana se juega entre la tradición y la cocina de autor

La cocina de esta semana se planta en una encrucijada conocida por quienes todavía hojean una revista antes de ir al supermercado: el curry, las brochettes de pollo, el arroz chaufa y los ñoquis de papa encabezan una propuesta que combina platos rápidos, opciones vegetarianas y creaciones de cocina fusión, con tiempos de cocción que van de los quince minutos a la olla larga del domingo. Lo que sigue es una hoja de ruta concreta para armar el menú del 12 al 18 de octubre sin repetirse ni quedar esclavo de la misma sartén.

El curry como técnica, no como polvo

Conviene empezar por una aclaración que muchos cocineros aficionados todavía confunden: el curry no es únicamente el polvo amarillo que venden en los estantes de especias, sino también una técnica que consiste en saltear una base aromática de cebolla, ajo y jengibre, incorporar especias y, sobre esa cama, sumar verduras, legumbres, carnes o pescados. La leche de coco aporta cremosidad, aunque los tomates triturados o un buen caldo cumplen ese mismo papel sin el sabor tropical. El secreto está en cocinar las especias unos instantes en aceite antes de volcar los líquidos, para que liberen sus aromas y no queden crudas dentro del guiso.

Dentro de las versiones vegetarianas, que suelen ser las más rendidoras, garbanzos, lentejas, calabaza, coliflor y papas absorben las especias con facilidad y resuelven un plato completo sin necesidad de sumar proteína animal. El curry de calabaza con lentejas y cúrcuma, por ejemplo, pide tiempo de cocción pero poca mano: como casi todo guiso que se precie, gana sabor si se come al día siguiente, cuando la calabaza terminó de entregar su dulzor al caldo.

Lo que se cocina rápido y lo que se sirve mejor al otro día

El resto de la semana alterna entre clásicos criollos y platos de raíz fusión. Las brochettes de pollo admiten tanto la parrilla como la plancha y se bastan con un chimichurri y una ensalada verde como único acompañamiento serio. El arroz chaufa, nacido del cruce entre la cocina china y la peruana, tiene la virtud práctica de aprovechar el arroz del día anterior y resolverse en minutos, con la cebolla, el huevo y la soja como ejes. Los ñoquis de papa, en tanto, con la textura justa —blandos, pero que no se deshagan en la olla—, aguantan cualquier salsa, desde un manteca con salvia hasta una boloñesa espesa.

  • Curry de calabaza con lentejas y cúrcuma: guiso largo, mejor al día siguiente.
  • Brochettes de pollo a la plancha o a la parrilla con chimichurri y ensalada.
  • Arroz chaufa: aprovecha el arroz de ayer y se arma en minutos.
  • Ñoquis de papa con la salsa que prefieras: manteca y salvia, cuatro quesos o boloñesa.

La tarta sin masa, el ajillo y los espárragos de estación

Para quienes buscan alternativas sin harinas, la tarta sin masa admite rellenos de espinaca con ricota, zapallitos revueltos con queso o el clásico jamón y queso; se puede servir fría o caliente y funciona como plato principal o como vianda para la oficina, dosificado en porciones que se llevan bien con el transporte en mochila. El recorrido español llega con las gambas al ajillo, donde el ajo fileteado, el pimentón de la Vera y un aceite de oliva de buena factura son los únicos tres ingredientes que no se pueden negociar. Cierran los espárragos con jamón crudo, una entrada de temporada que conviene apurar antes de que el vegetal empiece a perder precio en el mercado y, con él, la mejor textura.

El postre que rescata la fruta

Para el final o para aprovechar la frutilla que ya empieza a ablandarse en la heladera, la salsa de frutilla es un recurso honesto: se cocina apenas unos minutos con azúcar y unas gotas de limón, y sirve para bañar helados, armar smoothies o completar un trifle con capas de bizcochuelo y crema. Más allá de la receta puntual, la idea de fondo es la misma que recorre todo el menú: cocinar con lo que hay, aceitar la técnica antes que la lista de ingredientes y entender que un buen plato no se mide por la cantidad de productos sino por el tiempo que se le dedica a cada paso.

MC
Milagros CorreaAmbiente y ríos

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