Curry renovó con los Warriors y al rato se torció el tobillo: arrancó la NBA y ya estamos con el corazón en la boca
A veces las noticias llegan en combo. Te levantás con el titular soñado: la estrella de siempre extiende el vínculo, se queda en la casa, te ahorra el dolor de cabeza del mercado. Y antes de que te repongas, la misma foto te arruina el desayuno. Stephen Curry firmó una extensión por dos temporadas y 116 millones de dólares con los Warriors, resignando 20 palos respecto de lo máximo que le habían puesto sobre la mesa, y al rato, en una práctica abierta en el Chase Center, se torció el derecho. Así, sin anestesia.
Lo vi en cámara lenta y me dolió hasta a mí, y eso que llevo tres décadas bancando a este pibe desde que rompió la liga en la 2013 80. Se lo tomó con calma, claro, abandonó después la cancha caminando con dificultad, ese gesto que ya sabemos cómo termina cuando se trata del tobillo del Chef. Una torcedura, la palabra amable para lo que muchas veces termina siendo un problema de varias semanas.
Kerr tiró la frase tranquilizadora y el cuerpo técnico, mudo
“Dijo que está bien”Steve Kerr, entrenador de los Warriors
Eso fue todo. Sin diagnóstico formal, sin parte médico, sin plazos. El miércoles los Warriors debutan como visitantes ante los Lakers de LeBron, y por ahora la única certeza es que el inicio de temporada tiene otra vez al base en el parte de lesionados antes del pitazo inicial.
La renovación, sin embargo, merece su propia lectura. Curry, que ya tiene 38 años, se aseguró al menos dos campañas más en el único equipo que conoce en la NBA. Será su temporada 18 con la franquicia. Decidió quedarse por debajo del máximo, lo cual dice tanto del hombre como del plan a largo plazo de Golden State. Es un gesto raro en esta liga de contratos cada vez más cortos y inflados.
El antecedente inmediato preocupa. La temporada pasada, Curry firmó 26,6 puntos, 4,7 asistencias, 3,6 rebotes y 1,1 robos por partido. Números de MVP para cualquier otro y de superstar para él. El problema fue la disponibilidad: apenas 43 partidos en la regular, con una lesión en la rodilla derecha que lo marginó 27 encuentros consecutivos y más de dos meses en el tramo decisivo. Los Warriors cayeron en el play-in ante Phoenix y se quedaron afuera de los playoffs.
La pregunta que sobrevuela la bahía
¿Pueden los Warriors pelear los playoffs con Curry sano? Y la contracara, que es la que me quita el sueño: ¿cuántos partidos va a poder jugar? A esta altura, con un base histórico que ya pasó la barrera de los 35, cada torcedura es una decisión. El historial reciente marca que las ausencias pesan más que las estadísticas. La temporada arranca el miércoles contra los Lakers, y por ahora el único parte oficial es el de Kerr, que vale lo que vale. Habrá que esperar las imágenes y, sobre todo, al próximo parte médico, si es que alguna vez llega.
