El Colchonero volvió a rugir en su casa y le metió dos al United
Con goles tempraneros de Barrios y Lookman sobre el final, el equipo del Cholo se reencontró en la Champions y se acomodó en la tabla después del cachetazo inicial ante Liverpool.
Lo vi desde la tribuna y todavía me dura la sonrisa. Pablo Barrios levantó la mano antes de que la pelota le llegara, como pidiendo permiso, y al toque la empujó cruzado. Un minuto de juego, el Metropolitano explotando y el Atleti ganándole al Manchester United. Así, sin anestesia, como le gusta al Cholo.
El Colchonero venía de masticar bronca por la caída en el debut frente al Liverpool y se notaba. Salió a comerse la cancha. Baena se adueñó de la banda izquierda, desbordó y le puso el centro exacto a Barrios, que no falló. Después fue un monólogo del conjunto madrileño: Grimaldo hizo temblar el travesaño con un derechazo, y hasta le anularon un gol a Johnny Cardoso por una mano previa de Marcos Llorente que el VAR cazó hasta con lupa.
El segundo tiempo se desordenó y el Rojo inglés acarició la igualdad
En el complemento la cosa se emparejó. Bruno Fernandes se hizo cargo y estrelló un disparo en el palo, y Julián Álvarez también la rozó con un remate que se fue besando el poste. Por unos minutos el 1-0 quedó chico y la cosa se puso de ida y vuelta, de esas que te hacen agarrarte la butaca con las dos manos.
El quiebre llegó a los 74. Leny Yoro le cometió una infracción a Jonathan David cuando era el último hombre y el árbitro Glenn Nyberg no dudó: roja directa. Diez contra once y el partido se definió. David sacó un caño que el arquero Lammers tapó a medias, y en el rebote Ademola Lookman la empujó para sentenciar el 2-0 a los 80 minutos.
- La victoria le permite al Atleti dejar atrás la derrota con Liverpool y trepar al puesto 13 de la fase de liga.
- El Manchester United sigue sin sumar de a tres en la Champions y se vuelve a Inglaterra con más dudas que certezas.
- La expulsión de Leny Yoro a los 74 fue el punto de inflexión del partido.
- Lookman volvió a ser clave entrando desde el banco, un lujo de variante para Simeone.
Me quedo con una imagen: la del Cholo parado en el banco, con la campera gris y las manos en los bolsillos, mirando el reloj. Esta vez el reloj le jugó a favor. Ahora el Atleti tiene por delante una seguidilla de partidos donde va a necesitar sostenerse en la parte alta de la tabla. El próximo compromiso será clave para ver si este triunfo en el Metropolitano fue un accidente o el arranque de algo serio en Europa. Por ahora, una noche así en casa se disfruta y se guarda en el cajón de los recuerdos lindos.
