El descuento del segundo tiempo y el banco de Ancelotti destrabaron a Brasil en Brisbane
La Verdeamarela perdía 2-1 y terminó goleando 4-2 con un golazo de Guimarães y un penal de Vinícius Jr. Preocupa la salida de Raphinha por molestias en la pierna derecha.
Vinícius Jr. se tomó la cara con las dos manos, miró al banco y levantó los pulgares. El pibe del Madrid acababa de meter el penal del 4 a 2 y Brasil, en cinco minutos de lucidez, había pasado de pedirle la hora a los australianos a cerrar la gira con una sonrisa. Del 2-1 en contra al 4-2 final hay un trecho corto en el reloj y largo en la cabeza.
Lo que cambió después del entretiempo
El primer tiempo fue un desastre para la Canarinha. Arrancó bien, con el gol tempranero de Vanderson a los tres minutos, pero después se dejó comer por los locales. Circati empató de cabeza en el segundo palo y Metcalfe clavó un zurdazo desde afuera del área que todavía debe estar vibrando en el Suncorp Stadium. Brasil iba 2-1 abajo y el equipo de Carlo Ancelotti se caía a pedazos.
El descuento llegó por la vía del penal. Raphinha, el capitán, se hizo cargo y mandó la pelota al fondo de la red después de una infracción de Souttar sobre Danilo. Ya en el segundo tiempo, Ancelotti movió el banco y la historia cambió. Entró Endrick por el propio Raphinha, que se fue tocado y preocupado por unas molestias en la pierna derecha, y el pibe de Palmeiras se adueñó de la punta izquierda.
- El ingreso de Endrick le dio vértigo y profundidad a un ataque que estaba chato.
- Ancelotti metió a Bontempo en el mediocampo para recuperar la pelota en zona media.
- Guimarães, de llegada, estampó el 3-2 con un cabezazo tras el centro de Endrick.
- Vinícius Jr. selló el 4-2 de penal tras una infracción de Irankunda dentro del área.
“El primer juego no había sido nada bueno. Hoy cambiamos un poco la estrategia, pero la responsabilidad es de los jugadores. Tenemos que mejorar mucho más.”Bruno Guimarães
Más allá del resultado, quedan dos temas pendientes en la cabeza del italiano. El primero es físico: Raphinha se retiró con molestias en la pierna derecha, una zona donde ya lo habían agarrado los isquiotibiales y el muslo en otras oportunidades. El segundo es futbolístico: la defensa se mostró frágil y los rivales llegaron con demasiada facilidad al arco de Alisson. Ancelotti cambió toda la línea para este partido y volvió a quedar en evidencia. Algo habrá que ajustar de cara a lo que viene, que es nada menos que el cruce ante India en Calcuta, programado para los próximos días. Ahí sí, con plantilla completa y sin ensayos, empieza otra historia.
