El endeudamiento familiar vuelve a crecer y la mora encadena otro récord en agosto
El crédito a personas físicas totalizó 101,9 billones de pesos y la irregularidad en los pagos subió por vigésimo segundo mes consecutivo, con marcadas disparidades entre provincias y una brecha creciente entre bancos tradicionales y fintech
Vamos a los números. El crédito otorgado a personas físicas en la Argentina alcanzó en agosto un stock de 101,9 billones de pesos, de acuerdo con el relevamiento mensual que llevan adelante en forma conjunta la consultora EcoGo y la Universidad Austral. El monto representa un incremento del 0,8 por ciento en términos reales respecto de julio y del 3,9 por ciento en la comparación con agosto del año anterior, aunque todavía se ubica por debajo del pico registrado en diciembre de 2025, cuando la cartera había llegado a 102,4 billones de pesos a precios constantes.
Deuda promedio por persona: cuatro millones y medio de pesos y un mapa muy desigual
La deuda promedio por cada persona con crédito activo se ubica en 4,9 millones de pesos a nivel nacional, pero las diferencias entre jurisdicciones son marcadas. Tierra del Fuego se ubica al frente del ranking, con 8,6 millones de pesos de deuda promedio por deudor, seguida por la Ciudad de Buenos Aires, con 7,2 millones, y por Neuquén y Santa Cruz, con 6,9 millones cada una. En el extremo opuesto, Formosa registra la menor deuda promedio del país, con 2,9 millones de pesos, seguida por Santiago del Estero, con 3 millones, y por Misiones y San Juan, con 3,3 millones en cada caso.
Mora: 22 meses seguidos de suba
El indicador más sensible del informe volvió a deteriorarse. La mora por monto alcanzó en agosto el 18,4 por ciento del crédito total informado, con un alza de 0,3 puntos porcentuales en el mes y un incremento acumulado de 9,8 puntos en los últimos doce meses. Se trata, según el relevamiento, del vigésimo segundo mes consecutivo de suba, una racha que no encuentra antecedentes recientes en la serie.
La fotografía resulta aún más preocupante cuando se observa la cantidad de familias afectadas. El 27 por ciento de las personas con deuda registraba al menos un saldo irregular en agosto, una proporción que creció 0,3 puntos respecto de julio y 8 puntos en la comparación interanual. El dato confirma que la irregularidad en los pagos dejó de ser un fenómeno concentrado y avanza sobre la base de deudores activos.
Mora operativa, irrecuperables y la brecha entre bancos y fintech
El informe introduce una distinción relevante entre la mora total y la mora operativa, que excluye los créditos ya clasificados como irrecuperables. Esta última se ubicó en el 10,6 por ciento de la cartera y mostró una mejora de 0,4 puntos respecto de julio, mientras que los préstamos considerados irrecuperables representaron el 7,8 por ciento del crédito total. La diferencia entre ambos indicadores sugiere que parte del deterioro reciente responde a un deslizamiento de créditos desde la mora operativa hacia la categoría de pérdida, un fenómeno que las entidades suelen abordar mediante refinanciaciones o castigos contables.
El tipo de entidad creditora también marca una brecha significativa. Los proveedores no financieros de crédito, entre los que se cuentan las plataformas fintech, registraron una mora del 31,7 por ciento, más del doble que la del sistema financiero tradicional, que se ubicó en 16,1 por ciento. Las fintech concentraron el 14,8 por ciento del crédito total, equivalente a 15 billones de pesos, mientras que bancos y entidades financieras tradicionales reunieron el 85,2 por ciento restante, con 86,8 billones de pesos.
Disparidad provincial: La Rioja en el tope, La Pampa en el piso
- La Rioja: 26,2% de mora sobre el crédito total informado.
- Santa Cruz y San Luis: 24,2% en cada caso.
- Catamarca: 23,4%.
- San Juan: 22,6%.
- La Pampa: 9,6%, el menor registro del país.
- Ciudad de Buenos Aires: 12,5%.
- Entre Ríos: 14,5%.
- Córdoba: 15,1%.
La Pampa presenta la mora más baja del país, con 9,6 por ciento, y es la única jurisdicción por debajo del 10 por ciento. Le siguen la Ciudad de Buenos Aires, con 12,5 por ciento, Entre Ríos, con 14,5 por ciento, y Córdoba, con 15,1 por ciento. En el otro extremo, La Rioja lideró la irregularidad con 26,2 por ciento, un registro que duplica el promedio nacional y que se encuentra 7,8 puntos por encima del segundo peor indicador. La dispersión entre provincias muestra que la calidad de la cartera de crédito a familias no se comporta como un fenómeno uniforme y que responde a realidades económicas regionales bien diferenciadas.
En el cierre, conviene retener los indicadores a seguir: la evolución de la mora operativa, que en agosto mostró una leve mejora y puede anticipar un cambio de tendencia; el desempeño del segmento fintech, donde la mora duplica la del sistema tradicional y concentra un volumen creciente de crédito; y el comportamiento de la cantidad de personas con al menos un saldo irregular, que ya alcanza a más de la cuarta parte de los deudores activos. Los próximos reportes de EcoGo y la Universidad Austral (cuyo relevamiento fue la fuente de todos los datos aquí citados) permitirán confirmar si la racha de veintidós meses consecutivos de suba en la irregularidad encuentra en los próximos meses un punto de inflexión o si, por el contrario, la tendencia se prolonga.
