El Fortín se hizo el león pero Ruggeri le dijo basta: Vélez no pudo con Riestra y se comió un gol anulado que todavía hierve
Empató 1-1 en Bajo Flores por la séptima fecha del Clausura 2026 y sigue invicto, aunque con la bronca lógica de un gol invalidado por el VAR en el cierre. Barros Schelotto se fue expulsado por protestar y el Malevo volvió a mostrar por qué en su casa no se pasa nadie.
Mire, le cuento lo que vi: el pibe de Vélez cabeceó con el alma, la pelota besó la red y todo el banco visitante saltó como si hubiéramos ganado el clásico del barrio. Tres segundos después, el árbitro Nazareno Arasa ya tenía el teléfono en la oreja. La imagen era clara, la falta previa también, y el gol se cayó como caen las buenas intenciones un lunes a la mañana.
El Fortín venía a buscarlo con lo que tiene: empuje, juego aéreo y esa manera tan suya de no darse por vencido ni cuando el reloj ya marca los 40. Pero enfrente estaba Riestra, el Malevo, ese equipo de Bajo Flores que planta una tranquera y te invita a golpearla durante noventa minutos. Y Vélez golpeó, sí. Le faltó romperla.
Cómo se fue armando el 1-1
Cómo se armó el 1-1 en Bajo Flores
- Riestra abrió el marcador desde una pelota parada, en una jugada con offside previo que también ardió en el banco visitante.
- Vélez empató en el complemento con un gol en contra de la defensa local, premio a la insistencia del segundo tiempo.
- En el tramo decisivo, el Fortín pensó que lo ganaba con un cabezazo que el VAR terminó anulando por una falta previa.
- El técnico Guillermo Barros Schelotto vio la roja por protestar la decisión con una vehemencia que ya es marca registrada.
Me acuerdo de aquellos Vélez de mi viejo, los del 93, los que iban a cualquier cancha y se plantaban. Este Vélez de ahora tiene esa misma cara, y por eso duele más cuando el VAR le mete la mano. Siete fechas sin perder habla de un equipo serio, de un invicto que no cae de casualidad. Pero este punto en Bajo Flores sabe a poco, y el paladar se lo dice: el Fortín tenía el 2-1 servido en bandeja y se lo sacaron.
Del otro lado, el Malevo volvió a ser Malevo. Bloque bajo, once detrás de la línea de la pelota, y la fórmula de siempre: sufrir, aguantar y aprovechar la pelota parada. Riestra no es un equipo que invite a mirar televisión, es uno que te hace trabajar hasta el último minuto. Y esta vez, con el VAR como aliado inesperado, se llevó un punto que en otro contexto sería festejo completo.
La pregunta queda dando vueltas en la cabeza de cualquiera que haya visto el partido: ¿fue correcta la anulación o el VAR se equivocó? La discusión no se va a cerrar acá, ni en la próxima fecha ni en la próxima semana. Pero lo concreto es este número: Vélez sigue invicto, Riestra sigue siendo una piedra en el zapato de cualquiera y Barros Schelotto ya piensa en la fecha que viene, porque expulsado o no, el próximo partido lo espera. Y el Fortín, invicto o no, va a volver a salir a la cancha con la misma cara de león de siempre.
