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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Florencia Tellado, la sombrerera que tradujo a Moria Casán en tela y lurex

La vestuarista que hizo los trajes de la serie biográfica de La One repasa, desde su taller de Palermo, los siete meses de un trabajo a medida, las ferias americanas y la única reunión cara a cara con la diva.

Por Susana GrassiSociedad · · hace 41 d
Florencia Tellado, la sombrerera que tradujo a Moria Casán en tela y lurex

El martes, en el primer día de apertura del taller, Florencia Tellado recibe con un mate en la mano y la luz de la mañana entrando por los ventanales del loft de Matienzo. Tiene 43 años, dos décadas de carrera en publicidad y producción audiovisual, y acaba de cerrar el trabajo más ambicioso de su vida: los vestuarios de la serie biográfica de Moria Casán, protagonizada por Griselda Siciliani. Sobre la mesa aún hay retazos de lentejuelas y un maniquí con un torso de lycra fucsia que parece escapado de un videoclip de los años noventa.

Lo que empezó como un audio casual, escuchado en medio del ruido de un cumpleaños infantil, terminó como un proyecto de siete meses, de julio del año pasado a febrero de este año, en el que Tellado construyó el universo visual de una de las figuras más reconocibles del espectáculo argentino. La serie recorre toda la vida de Moria sin orden cronológico, lo que obligó a la vestuarista a pensar cada época como una capa que pudiera reconocerse sola y, al mismo tiempo, convivir con las demás. Lo único que tenía en la cabeza era a Moria, dice ahora, sentada en su taller todavía con olor a pintura fresca. Pensaba cómo representarla siendo fiel a su estilo tan único.

Un guardarropa a medida, con piezas vintage y una sola reunión

El método fue doble. Los trajes centrales se hicieron a medida para cada actriz, con cortes pensados para sostener varias horas de cámara. El resto se alquiló, se compró o se reformuló, sobre la base de un archivo personal que Tellado viene armando desde hace años y de un recorrido paciente por ferias americanas de Buenos Aires. La clave, según cuenta ella, era identificar rápido qué pertenecía al universo de Moria y qué no. Tiene un estilo muy definido. En los colores, los estampados, sabés cuáles son Moria y cuáles no, resume.

El encuentro con la verdadera Moria fue breve. Una sola reunión en persona, en la que La One miró las propuestas, aprobó líneas generales y dejó en claro algo clave para cualquier equipo creativo: no pretendía verse como una copia literal de sí misma. La serie, aclara Tellado, no es un biopic tradicional al uso: es una reinterpretación, y eso liberó a la vestuarista para tomar decisiones que en un documental hubieran sido imposibles.

De las publicidades a los escenarios internacionales

Antes de este salto a la ficción, Tellado llevaba 22 años trabajando en vestuario para publicidad. En paralelo se formó como milliner, el oficio de diseñar sombreros, con tres maestros que marcaron su mirada: Hilda Juárez, la sombrerera del Teatro Colón; Laura Noetinger, la elegida por la reina Máxima de Holanda; y la británica Noel Stewart, que realiza piezas para Givenchy, Valentino, Mulberry y Roland Mouret. De la etapa en Londres rescata una disciplina casi monástica: un error mínimo arruina el resultado final, repite como si fuera una sentencia. Allí aprendió a trabajar en silencio, con la precisión que exige un accesorio que debe calzar perfecto en una cabeza.

Su nombre empezó a circular con fuerza después de que el sombrero que diseñó para Paco Amoroso apareciera en su presentación en el Tiny Desk de la BBC. Desde entonces, la producción de Marilyn Manson la contactó por Instagram para encargar diseños, y empezó a recibir pedidos de artistas y producciones que buscaban exactamente eso: una pieza única, con terminación artesanal y una narrativa detrás.

El nuevo taller y los próximos pasos

  • Un loft de 145 metros cuadrados en la calle Matienzo, en Palermo, con luz natural y mesas de corte recién instaladas.
  • Un espacio pensado para recibir encargos de vestuario y accesorios, abierto a productoras, estilistas y particulares.
  • Una agenda que combina la finalización de la serie de Moria con nuevos proyectos de sombreros para artistas internacionales.
  • Un objetivo personal que dice en voz alta sin dudar: vestir a Lady Gaga, a quien define como una clienta ideal para su cruce entre pasarela, escenario y personaje.

Mientras enumera esos planes, Tellado acomoda una percha con un saco bordado que todavía tiene la etiqueta de la feria donde lo encontró. Afuera, en Matienzo, pasa un colectivo y se escucha el murmullo típico de un martes a la mañana en Palermo. La vestuarista mira el maniquí de lycra fucsia, sonríe y vuelve a servir mate. Después de todo, dice, este oficio es eso: traducir una vida entera a tela, y confiar en que la tela, cuando se trabaja bien, termina hablando sola.

SG

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