Frances Neagley toma la posta: la nueva serie de Prime Video que pone a Maria Sten al frente de su propio thriller
La primera producción derivada de "Reacher" rescata a un personaje secundario querido por los fans y lo convierte en protagonista absoluta de una historia que mezcla pesquisa, acción a granel y fantasmas del pasado. Salen a la cancha Greyston Holt, Jasper Jones y Adeline Rudolph, y Alan Ritchson se asoma apenas para dejar la vara bien alta.
Lo primero que uno imagina al sentarse frente al primer episodio de "Neagley" es esa sensación conocida: la de un galpón enorme, con luz amarillenta entrando por persianas medio vencidas, y una mujer de pocas palabras que revisa una carpeta ajada con la misma calma con la que otros revisan la lista del super. Frances Neagley, a quien veníamos viendo de refilón en las temporadas de "Reacher", finalmente se queda con el centro de la escena. La pone en pantalla Maria Sten, que carga con el peso de sostener una producción entera sobre los hombros y, al menos en el arranque, lo hace con esa mezcla de distancia calculada y vulnerabilidad a flor de piel que ya le conocíamos.
La idea de Prime Video es clara: tomar a un personaje que funcionaba como relevo del gran Jack Reacher, aquel gigante rubio que encarna Alan Ritchson, y darle vuelo propio. Y para eso, los productores apelan a un motor narrativo muy efectivo: lo personal. Todo arranca cuando una amiga de la infancia de Frances aparece muerta en circunstancias más que turbias, poco después de haberse metido de lleno en una secta. La mujer estaba instalada en la granja Echo Canyon, un lugar que suena a postal idílica del interior estadounidense y termina funcionando como una caja de pandora con pasto y alambrados.
Un equipo nuevo con cuentas pendientes
- Greyston Holt como Hudson Riley, un detective que carga con la mochila de tener familiares con prontuario y quiere labrarse un nombre propio.
- Jasper Jones como Keno, un estafador de poca monta que termina convertido en informante y le aporta al equipo ese tono más canallesco.
- Adeline Rudolph como Renee Birdwhistle, una colaboradora de la agencia de Neagley que sueña con dar el salto a la investigación privada.
- Alan Ritchson, que se asoma al principio como puente con "Reacher" y después deja el protagonismo absoluto en manos de Sten.
A medida que la pesquisa avanza, lo que empieza como una muerte aislada empieza a tejer una madeja que incluye medicamentos experimentales, sicarios con pasaporte internacional, policías metidos hasta el cuello en redes de corrupción y hasta espionaje corporativo con organizaciones criminales detrás. Neagley no se queda solo en el escritorio: hay cacheos en estacionamientos, persecuciones a campo traviesa y peleas cuerpo a cuerpo que justifican la fama de la franquicia. Pero lo interesante es que la serie se toma su tiempo para mostrar cómo se llega a cada indicio, cómo se interroga a cada sospechoso, cómo se conecta un papelito guardado en un bolsillo con un laboratorio a cientos de kilómetros.
Y acá aparece uno de los puntos más humanos del relato: la haphefobia de Frances, ese miedo intenso al contacto físico que ya se había presentado en la primera temporada de "Reacher" y que acá vuelve con más espacio. No es un detalle decorativo: condiciona sus relaciones, sus vínculos más íntimos, la forma en que se para en el mundo. A eso se suma el vínculo con su padre, un hombre que se está muriendo y con el que la protagonista arrastra una relación tirante, de esas que pesan más cuanto menos tiempo queda. La serie no esquiva esos climas: se permite escenas en las que lo que duele no son los golpes sino las conversaciones que nunca se tuvieron.
Algo que me gusta de esta apuesta, y lo digo como espectadora que viene siguiendo a Reacher desde el arranque, es que no se limita a calcar la fórmula del original. Toma la acción casi como herencia y le agrega una capa de thriller detectivesco que le sienta muy bien. El equipo que arma Neagley también viene con lo suyo: cada uno carga con sus propios fantasmas y eso se nota en cómo se miran, cómo se cuidan o cómo se desconfían. No es el grupo de amigos perfectos, es un grupo de gente rota que intenta hacer bien su trabajo a pesar de todo.
Si me preguntan qué me dejó picando más anzuelo, les confieso que lo personal me ganó por goleada. Las escenas de acción están bien resueltas, tienen ese porte cinematográfico que ya esperamos de la franquicia, pero lo que de verdad se queda dando vueltas en la cabeza es esa mujer que no puede dejarse abrazar, que tiene que resolver un crimen para poder despedirse de alguien y que, en el medio, se permite confiar en un puñado de desconocidos. Para mí, "Neagley" es la prueba de que un personaje secundario puede cargarse una serie al hombro cuando está bien escrito y cuando tiene con quién dialogar. Maria Sten llega para quedarse, y la sensación que me llevo del primer capítulo es la de estar viendo el inicio de algo que puede crecer mucho. Vale la pena darle play.
Te puede interesar
