Google mete la mano en la caja fuerte nuclear para que no se le apague la IA
Alphabet firmó con Constellation Energy un contrato a 20 años por más de 4.300 millones de dólares para modernizar 11 reactores en Estados Unidos. La apuesta: energía firme, sin sol ni viento de por medio, para sostener el hambre eléctrica de sus modelos.
¿A alguien le sorprende que la inteligencia artificial termine enchufada a un reactor nuclear? A mí ya no. Cuando entrenás un modelo grande, el consumo de electricidad se parece bastante al de un pueblo santafesino encendido a pleno durante un domingo de ola de calor. Ahí no alcanza con un panel solar en el techo ni con el aerogenerador del campo del vecino. Hace falta otra cosa. Y Google, que no es ninguna ONG, fue a buscar esa otra cosa.
La matriz del buscador, Alphabet, cerró un acuerdo con la estadounidense Constellation Energy por más de 4.300 millones de dólares. El plan no incluye construir centrales nuevas: la idea es repotenciar once reactores que ya existen, repartidos entre Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey, en Estados Unidos. El compromiso se extiende por dos décadas.
¿Cuánta luz se llevan realmente?
La operatoria apunta a sumar alrededor de 890 megavatios a la red PJM Interconnection, que es como decir el embudo eléctrico más grande de ese país. Para dimensionarlo: equivale, más o menos, a lo que generaría un reactor nuevo de gran porte, pero conseguido sin levantar una planta desde cero. Eso achica tiempos y abarata costos, que es justamente lo que Alphabet pretende.
En criollo: en vez de esperar diez años a que se apruebe y se construya una central nueva, le meten plata a la que ya está parada y le sacan más jugo. Algo así como restaurar un Ford Falcon del 69 en lugar de esperar el restock del modelo 2025.
¿Y qué gana la empresa de energía a cambio?
Dentro de la alianza que ambos llaman AI for Energy, Constellation se lleva algo que vale oro en este rubro: acceso a Google Cloud y a Gemini Enterprise. ¿Para qué? Para aplicar esas herramientas en tareas concretas de su operación: elegir dónde emplazar futuras instalaciones, mantener activos calientes y cuidar infraestructura crítica. O sea, la misma inteligencia artificial que come megawatts termina ayudando a producir esos megawatts. Una de pocas, vueltas a servir.
- Contrato a 20 años entre Alphabet y Constellation Energy por más de 4.300 millones de dólares.
- Modernización de 11 reactores existentes en Illinois, Pensilvania y Nueva Jersey.
- Se busca sumar unos 890 megavatios a la red PJM Interconnection.
- Sin construcción de plantas nuevas: la estrategia pasa por repotenciar lo que ya funciona.
- Constellation accederá a Google Cloud y a Gemini Enterprise como parte del acuerdo.
- La energía nuclear vuelve al centro de la escena por su capacidad de entrega continua, sin depender del clima.
La movida tiene una lógica casi deportiva. La IA exige electricidad firme, en grandes volúmenes, las 24 horas. La solar y la eólica son nobles pero irregulares: cuando cae el sol o no sopla viento, no hay kilowatt que valga. El núcleo, en cambio, trabaja lloviendo, nublando o haciendo 40 grados en la ruta. Por eso las tecnológicas grandes, que ya no esconden su apetito energético, empiezan a pasar por la puerta de las centrales nucleares como antes pasaban por la de los data centers.
El acuerdo entre Google y Constellation se perfila, según lo publicado, como uno de los compromisos más grandes entre una empresa de tecnología y un operador nuclear. Falta ver cómo se ejecuta, cuánto tarda la repotenciación de esos once reactores y si la regulación estadounidense acompaña los plazos. Mientras tanto, el mensaje de fondo está claro: la próxima pelea por la inteligencia artificial no se gana solo con chips. Se gana con megawatts. Veremos.
