Huella Mayor: Neuquén abre la puerta para que los abuelos conozcan su propia provincia
El gobierno provincial lanzó un programa de turismo social para personas mayores de 60 años, con viajes gratuitos a destinos cordilleranos y de costa, traslados, alojamiento y asistencia incluidos. La inscripción es grupal y se canaliza a través de centros de jubilados y municipios.
A las once de la mañana, cuando el sol neuquino empieza a calentar de verdad sobre el playón del estadio Ruca Che, ya se escuchaban los comentarios entre mates y sillas plegables. Más de 1.200 jubilados de toda la provincia se habían juntado para presenciar el lanzamiento de Huella Mayor, un programa de turismo social que promete llevar a los adultos mayores a recorrer, en grupos y de manera gratuita, algunos de los paisajes más lindos del sur argentino. Yo estaba ahí, observando cómo se mezclaban los guardapolvos celeste del personal del Registro Civil con los pañuelos coloridos que muchas mujeres llevan anudados al cuello, y entendí que la jornada tenía algo de festejo y algo de acto de reparación histórica para una generación que, en muchos casos, jamás pudo darse el lujo de hacer turismo.
Cómo funciona el programa y a quiénes está dirigido
La iniciativa, impulsada por el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano de la provincia, está pensada para personas de 60 años o más con al menos un quinquenio de residencia acreditada en Neuquén. Para sumarse no alcanza con anotarse por cuenta propia: la inscripción es colectiva, a través de centros de jubilados, municipios, comisiones de fomento o asociaciones civiles. Cada interesado tiene que presentar una ficha de salud con valoración de autonomía y declarar si necesita algún tipo de apoyo durante el viaje, una manera de garantizar que cada contingente llegue a destino con el acompañamiento adecuado.
- Requisitos: tener 60 años cumplidos, cinco años de residencia en la provincia, ficha de salud y apoyos declarados.
- Inscripción: exclusivamente grupal, mediante centros de jubilados, municipios o entidades civiles.
- Cobertura: traslado, alojamiento cuando corresponde, alimentación y asistencia durante todo el recorrido.
- Cupos: se prevé atender a más de 2.000 personas mediante contingentes semanales durante la temporada.
- Destinos confirmados: Copahue, Caviahue, Villa Pehuenia, San Martín de los Andes, Huinganco, Las Ovejas, Manzano Amargo, Varvarco, Villa El Chocón y Las Grutas.
En el acto, que tuve la oportunidad de seguir desde bien temprano, hubo un sorteo en vivo para definir los primeros dos grupos que viajarán en los próximos días. Mientras tanto, la organización trabaja en conjunto con organismos provinciales como el ISSN, NeuquenTur, el Eproten, el IJAN y la cadena de alojamientos Melewe, además de prestadores turísticos privados que se sumaron con descuentos y propuestas recreativas en hosterías y circuitos de toda la provincia. La idea, según me confió una de las coordinadoras presentes, es que ningún abuelo quede afuera por no tener familia que lo acompañe o por no haber podido ahorrar nunca lo que cuesta un paquete turístico.
“El objetivo es acompañar y llevar de la mano a cada persona mayor que no haya conocido la provincia, porque muchos de ellos trabajaron toda la vida sin poder darse ese gusto.”Lucas Castelli, ministro de Trabajo y Desarrollo Humano de Neuquén
Cerca del escenario, mientras una banda local afinaba instrumentos y se repartían folletos con el cronograma de salidas, conversé con doña Amelia, de setenta y dos años, del barrio Progreso de Centenario. Me contó, con una sonrisa enorme, que nunca había pisado Copahue aunque toda la vida escuchó hablar de las termas y del vapor que sale de la montaña. Cuando le pregunté qué la había motivado a madrugar para venir al lanzamiento, me respondió, con ese tono sereno que suelen tener los abuelos del interior neuquino, que se anotó apenas le avisaron en el centro de jubilados porque le parecía injusto morirse sin haber visto los paisajes que vio trabajar a su marido durante cuarenta años en la fruticultura.
Esa frase se me quedó dando vueltas mientras el locutor iba nombrando destino por destino y un murmullo de aprobación recorría las filas de butacas del estadio. Porque en el fondo Huella Mayor no es solamente un plan de contingentes y hospedajes coordinados: es la posibilidad concreta de que quienes edificaron la provincia con su esfuerzo diario puedan, al fin, sentarse frente a un lago cordillerano o caminar por la playa de Las Grutas sintiéndose, aunque sea por unos días, de vacaciones. Y viendo la cara de doña Amelia mientras subía al micro oficial con un anotador lleno de preguntas, una que le confesé a un colega al retirarnos del Ruca Che, me quedó la sensación de que estos programas, cuando están bien gestionados, terminan devolviéndole a la vejez algo que el apuro del mercado le quita: el derecho a asombrarse.
