Juana Viale vuelve a ponerse el delantal de Mirtha: la abuela, entre la tos y el abrazo de los amigos
La diva de los almuerzos sigue recuperándose en su casa tras la internación por bronquitis. Su nieta, otra vez al frente del ciclo, recibirá a Repetto, Pfening, Menem, Navia y Bossi.
Volvió a sonar el teléfono rojo de la cocina más famosa de la pantalla y, del otro lado, la fue la misma de las últimas semanas: Juana Viale. Mientras Mirtha Legrand termina de sacarse de encima la tos que se le pegó después de la internación en el Mater Dei, su nieta se calza otra vez el delantal y se sienta en esa cabecera que, sin pretenderlo, ya tiene algo de ritual familiar. Sonríe Juana como si estuviera en lo de su abuela un domingo cualquiera, pero no: está trabajando para que el show no se detenga, para que la mesa siga servida y para que la audiencia, que ya la quiere como si fuera de la casa, tenga su sobremesa.
Una convalecencia con mate y visitas
Legrand recibió el alta el domingo por la tarde, cinco días antes de que el entorno confirmara que la recuperación seguía en marcha, ahora puertas adentro. Desde entonces, la casa de la conductora de 99 años se transformó en un pequeño sanatorio con olor a sopa y a flores: recibió amigos, compartió almuerzos y mantuvo encuentros con sus afectos más cercanos. Marcela Tinayre fue la encargada de explicar, con esa prudencia que aprendió de su madre, que lo único que falta resolver es la tos pertinaz, esa que no la deja hablar ni reírse como quiere. El regreso a las grabaciones podría darse en la semana posterior a esta emisión, siempre y cuando el cuerpo le dé el OK. Por ahora, esa decisión queda condicionada al termómetro y a las ganas de la jefa.
Mientras tanto, las clásicas meriendas dominicales —esa institución argenta que Legrand convirtió en cita obligada del fin de semana— llevan ya dos semanas suspendidas y nadie se anima a confirmarlas. Es como si la ciudad entera estuviera esperando ese llamado: "Chinita, ¿el domingo hay merienda?".
La mesa de este sábado: los invitados
- Juana Repetto
- Guillermo Pfening
- Martín Menem
- Álvaro Navia
- Jésica Bossi
Una mujer que no se baja del escenario
Antes de caer internada, Mirtha había mantenido una agenda que ya envidiaría cualquier colega veinteañero. A mediados de agosto se la vio en el teatro Liceo, acompañando a Carlos Rottemberg en la presentación de su libro Pasen y Lean. También pasó por la sala para ver Secreto en la montaña, con Benjamín Vicuña y Esteban Lamothe, y hasta se dio el gusto de ir con amigos a la función de Midachi, la despedida. Lo dijo ella misma cuando recibió el Martín Fierro a la labor periodística femenina, en mayo: "Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas". Y uno le cree, porque a Mirtha hay que conocerla para saber que no es mujer de prometer en vano.
“Voy a ser centenaria y voy a seguir viniendo, recibiendo el beso y abrazo de todos mis colegas.”Mirtha Legrand, en la entrega de los Martín Fierro (mayo)
La voz de Antonella
A mí, que la vengo mirando desde que era una chica que se reía detrás del sillón de su abuela, me emociona profundamente esta imagen: Mirtha, en pantuflas y con una taza en la mano, recibiendo a los amigos en su propia casa mientras Juana le cuida el programa como quien cuida un jardín familiar. No es un reemplazo, es un pacto de amor entre tres generaciones de mujeres que saben que la televisión argentina sin esa mesa sería un living sin luz. Ojalá la tos se vaya pronto, porque la necesitamos de pie, con su brindis y su humor filoso, en esa silla que, queramos o no, ya es un poco la silla de todos. ¿Y a ustedes, qué invitados les gustaría ver en las próximas emisiones?
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