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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La música argentina llega a los Latin Grammy con una camada que va del rock al tango, pasando por la calle

CA7RIEL & Paco Amoroso acumulan siete candidaturas y pelean por Álbum del Año junto a Milo J, en una 27.ª edición que también tendrá a Fito Páez, Babasónicos, Nathy Peluso, Bizarrap y hasta al Quinteto Astor Piazzolla.

Por Antonella FerrerCultura y espectáculos · · hace 29 d
La música argentina llega a los Latin Grammy con una camada que va del rock al tango, pasando por la calle

Imaginen la sala del MGM Grand Garden Arena de Las Vegas esa noche del 12 de noviembre, con las luces todavía bajas, mientras sobre el escenario se proyecta el mapa de América Latina y la música empieza a sonar. En esa foto que todavía no existe ya están, de algún modo, CA7RIEL & Paco Amoroso con sus siete nominaciones, Milo J peleando por Álbum del Año, Fito Páez metiéndose en el rubro de rock con su costado menos obvious, y hasta el Quinteto Astor Piazzolla recordándole al mundo que el tango sigue vivo. La Academia Latina de la Grabación publicó la nómina de la 27.ª edición de los Latin Grammy y la Argentina vuelve a decir presente en casi todas las mesas.

El dato que más ruido hace es el de CA7RIEL & Paco Amoroso: siete candidaturas para FREE SPIRITS, el disco que los consolidó como el fenómeno más raro y convocante del pop latino de los últimos años. “Ha Ha” compite en Grabación del Año y “Hasta Jesús Tuvo Un Mal Día”, el cruce inesperado con Sting, aparece en Canción del Año. A eso se suma Álbum del Año, donde se cruzan con Milo J y La Vida Era Más Corta, que también se anotó en Mejor Álbum Folclórico y Mejor Diseño de Empaque. Una de esas cosas que parecen imposibles hasta que pasan.

Del rock al tango, un mapa bastante federal

Porque la lista no se agota en los nombres que van a sonar en la tele. En el rubro de Mejor Álbum de Rock aparecen 1915 con Ceremonia, Fito Páez con Shine y el track “Las Fuerzas Armadas Del Amor”, y Dillom con “Rojo Profundo”, cada uno defendiendo una idea distinta de lo que el rock argentino puede ser hoy. En Mejor Álbum Pop/Rock la pulseada es entre Emmanuel Horvilleur y Usted Señalemelo, mientras que Babasónicos vuelve a aparecer con CUERPOS, Vol. 1 en Música Alternativa, y Dante Spinetta se cuela entre los autores de “El Reset”, nominada a Mejor Canción Alternativa.

El lado más clásico del repertorio también tiene su lugar. Aníbal Berraute, Lidia Borda, Ariel Ardit, Pablo Jaurena y el Quinteto Astor Piazzolla representan al tango, Yami Safdie se metió en Mejor Álbum Pop Tradicional con Querida Yo, y Nathy Peluso se anima a cruzar el charco interno y pelear por Mejor Álbum de Salsa con Malportada, un disco que le debe bastante a la noche tropical.

El ring urbano y la ingeniería de los créditos

  • Bizarrap y Daddy Yankee compiten por Mejor Interpretación Urbana y Mejor Canción Urbana con su sesión conjunta, uno de los cruces más comentados del último año.
  • Milo J y Trueno comparten candidatura en interpretación urbana por “Gil”, consolidando a una generación que ya juega en las grandes ligas.
  • Federico Vindver va por Productor del Año, una de esas categorías que rara vez sale en la tapa del diario pero que mueve toda la rueda.
  • Entre los créditos aparecen Rafa Arcaute, Santiago Alvarado y Santiago Ruiz, conocido como Tatool, nombres que firman el sonido que después se escucha en la radio.
  • La votación final de los miembros activos de la Academia arranca el 1 de octubre, y los ganadores se conocerán el 12 de noviembre en Las Vegas.

Si uno mira la lista completa, la sensación que me queda es la de una música argentina que dejó de pedir permiso para sentarse en la mesa grande. Están los que ya son referencia, como Fito Páez, y están los que están reconfigurando qué significa sonar argentino hoy, desde el underground de Dillom hasta el crossover de Bizarrap. Está el tango resistiendo en los márgenes y están los productores haciendo cuentas detrás del vidrio, invisibles hasta que alguien los nomina. Me cuesta no emocionarme: hace años que la escena local no llegaba a una edición de los Latin Grammy con este volumen de presencia y, sobre todo, con esta diversidad de acentos. El 12 de noviembre, mientras en Las Vegas repartan estatuillas, en Buenos Aires vamos a estar mirando la pantalla con esa mezcla de orgullo y de uñas apretadas que solo se siente cuando algo tuyo está en juego. Ojalá la suerte nos acompañe, porque esta vez no vamos de acompañantes: vamos a competir.

AF
Antonella FerrerCultura y espectáculos

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