La quiebra de Linor SRL expone el desmoronamiento de la cadena maderera en Misiones
La Justicia declaró la caída del principal productor de pallets de Misiones, con 130 trabajadores a la espera del proceso de liquidación. La firma, que llegó a tener 300 empleados, no sobrevivió a la caída de la construcción, el derrumbe del consumo y los costos logísticos que hacen inviable la exportación.
El Juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial Número 8 de Posadas, a cargo de la doctora Adriana Fiori, declaró la quiebra de Linor SRL, el mayor productor de pallets de Misiones y uno de los más relevantes del país. La empresa, radicada en la localidad de Azara, a pocos kilómetros del límite con Corrientes, fabricaba plataformas de madera de pino utilizadas para almacenamiento y logística de mercaderías, y contaba con 27 años de trayectoria en el mercado.
La resolución judicial se fundamenta en el incumplimiento del acuerdo extrajudicial que la propia firma había alcanzado en el marco de su concurso preventivo. A partir del fallo, el juzgado tomó intervención sobre el conjunto de los activos de la compañía, entre ellos maquinarias, vehículos y cuentas bancarias, con el objetivo de avanzar en el proceso de liquidación de bienes.
Trabajadores a la espera de salarios e indemnizaciones
Al momento del cierre, unos 130 empleados quedaron sin fuente laboral y a la espera de percibir los salarios adeudados y las eventuales indemnizaciones, cuyo pago quedó supeditado al resultado del proceso liquidatorio. La empresa llegó a ocupar a 300 personas durante su pico de actividad, en la primera década del siglo, lo que dimensiona la magnitud del retroceso productivo registrado en los últimos años.
Vamos a los números: la firma pasó de 300 empleados en su momento de mayor actividad a 130 en su etapa final, una reducción de aproximadamente el 57 por ciento de su plantel. Se trata de una caída que se inscribe en un proceso más amplio de retracción del sector maderero en la región.
Un sector en una de sus peores crisis históricas
La Asociación de Productores Industriales y Comerciantes Forestales de Misiones y Nordeste de Corrientes (APICOFOM) y la Asociación Maderera y Afines de Alto Paraná (Amayadap) advirtieron que el sector atraviesa una de sus peores crisis históricas. La caída de la construcción, principal motor del mercado interno de la madera, redujo de manera sensible la demanda de pallets y demás productos derivados, en un contexto donde el consumo general también retrocedió y las ventas se desplomaron.
En términos comparativos, la situación actual se distancia de manera pronunciada del escenario que la industria enfrentaba en iguales meses de años previos, cuando el nivel de actividad respondía al dinamismo de la obra pública y privada. La conjunción de menor demanda interna, márgenes comprimidos y costos en alza configura un cuadro de sostenibilidad empresaria cada vez más acotado para los aserraderos de la región.
Los obstáculos para la exportación y la presión sobre los márgenes
Las exportaciones no ofrecen una vía de escape sencilla para el sector. La propia empresa ACON Timber, con sede a 45 kilómetros de Azara, reconoció públicamente que el costo del flete de un contenedor hasta el puerto de Buenos Aires supera lo que insume llevar la misma carga hasta destinos como China, Estados Unidos o España. A esa distorsión logística se suma una inflación que continúa ubicándose por encima del 2 por ciento mensual y un tipo de cambio sin variaciones significativas, combinación que comprimió los márgenes hasta tornar inviable la operatoria para gran parte de las firmas del rubro.
Problemas estructurales que agravan el panorama
A los factores coyunturales se suman problemas de orden estructural que distintos especialistas del sector atribuyen a la prolongada falta de inversión. Entre las debilidades señaladas se encuentran la escasa incorporación de tecnología, los altos niveles de informalidad y las limitaciones en la gestión empresarial de buena parte de las firmas. Los aserraderos medianos y pequeños, sin acceso a financiamiento para encarar procesos de reconversión, enfrentan un riesgo creciente de desaparición, según la lectura que realizan las cámaras empresarias.
“El cierre de Linor, con 27 años de trayectoria, reabre el interrogante sobre la sustentabilidad de un sector que durante décadas sostuvo una porción significativa del empleo industrial en la región.”Redacción de Economía
Indicador a seguir
La evolución de los niveles de actividad de la construcción y del consumo masivo en los próximos meses resulta determinante para evaluar la profundidad de la crisis que atraviesa la cadena foresto-industrial. Asimismo, la finalización del proceso de quiebra de Linor SRL y la confirmación de los créditos laborales reconocidos en la liquidación judicial permitirán dimensionar el impacto efectivo sobre los trabajadores y sobre la estructura productiva de Misiones y Corrientes.
