La Sub 19 se quedó con la espina en el Parque y volvió de Rosario con la medalla de plata
Empató 0-0 con Paraguay en la final de los Juegos Suramericanos, falló uno de los cinco penales y se subió al podio con la bronca lógica de haberlo tenido en el pie.
A Leandro Olima se lo vio irse con la cabeza gacha después de ejecutar el cuarto penal de la Selección. El arquero le adivinó la intención y la pelota se fue lejos. Esa imagen, en el estadio de Newell's con 30 mil personas mirando, resume la final de los Suramericanos: la Argentina de Diego Placente tuvo la pelota, tuvo situaciones y terminó llevándose una medalla de plata que duele pero que, bien mirada, vale.
Una final sin goles que se rompió en los penales
Cero a cero durante los 90 minutos. Paraguay fue eficaz desde los doce pasos: convirtió los cinco. Argentina acertó cuatro. Mauro Coronel selló el 5-4 definitivo y los guaraníes festejaron. Para el equipo de Placente marcaron Esquivel, Franco Domínguez Ávila, Thiago Pérez y Facundo Jainikoski. Solo Olima falló.
En el arco argentino estuvo otra vez Máximo Leguizamón. Del otro lado, Leonardo Sosa se llevó el reconocimiento de la noche por sostener a Paraguay durante todo el partido. El juego fue friccionado: siete amarillas y la expulsión del paraguayo Fernández sobre el final lo dicen todo.
La Selección lo buscó y no pudo
Placente plantó línea de cinco en el fondo y apostó por Ian Subiabre y Domínguez Ávila arriba. El control fue argentino, pero faltó el último pase. En el segundo tiempo mandó a la cancha a Ramiro Tulián y Jainikoski, pasó al 4-3-3 y casi lo gana: Jainikoski quedó mano a mano con Sosa y definió desviado. Después Domínguez Ávila y Tulián tuvieron dos chances más, también sin precisión.
Me acordé de la final del 91 en el Parque, cuando mi viejo me llevaba de la mano y el fútbol era todavía un misterio. Ayer, en esa misma tribuna, a los pibes de Placente les faltó el gol. Nada más que eso. Nada menos que eso.
“Los chicos todavía tienen mucho que aprender, y los errores también forman parte de ese aprendizaje.”Diego Placente, DT de la Sub 19
El entrenador, que estuvo cerca del plantel en toda la copa, habló del desgaste: cinco partidos en diez días pesan. Y pidió a sus jugadores que valoren la medalla. La ruta hasta acá fue de película: empate 1-1 con Venezuela con gol en el descuento y clasificación por diferencia de gol, después 1-0 ante Perú en la semifinal también sobre el cierre. El Sub 19 dejó la vara alta, se quedó corto en la última escala y se vuelve con la plata colgada y un clic que todavía duele.
Lo que viene
La próxima ventana del Sub 19 será en el segundo semestre del año, con amistosos pensando en el Sudamericano de la categoría. Ahí, Placente y sus muchachos tendrán la oportunidad de pasar la página de Rosario. La espinita ya está clavada. Ahora falta sacarla.
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