Lluvias sin pausa en Neuquén: la semana arranca bajo alerta amarilla y el miércoles se pone bravo
El Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso que cubre toda la provincia desde el lunes y se extiende hasta el jueves, con tormentas, posible granizo y un marcado descenso de temperatura que dejará mínimas de 3°C hacia el jueves a la noche. Recién el viernes empieza a calmarse el cielo.
Son las siete de la mañana en el centro de Neuquén y la garúa fina ya golpea contra los paraguas de la gente que cruza hacia la parada del colectivo. El aire húmedo se mete en la ropa, el asfalto brilla como si lo hubieran lustrado y el rumor entre los vecinos es el mismo de cada vez que el cielo se pone así de gris: esta vez va a durar. Desde este lunes, en definitiva, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) declaró alerta amarilla para todo el territorio provincial y pronosticó una semana entera de inestabilidad, con el miércoles como jornada más crítica y un cambio de aire polar que va a hacer bajar bruscamente los termómetros hacia el jueves a la noche.
Cómo se reparte el mal tiempo, día por día
- Lunes 19: arranca con lluvias débiles y dispersas, máxima de 20°C y vientos del noreste a 29 km/h, con ráfagas que pueden llegar a 39 km/h. La tarde y la noche concentran lo peor de la jornada, con mínima de 7°C y ráfagas sostenidas de 43 km/h.
- Martes 20: sigue el mismo patrón de lluvias débiles, máxima de 19°C y viento del noreste que baja a 24 km/h. La noche se mantiene inestable, con 7°C de mínima.
- Miércoles 21: el día más comprometido de la semana, con tormentas eléctricas, chaparrones y probabilidad ocasional de granizo. La máxima llega a 19°C, pero a la noche el viento rola al sudeste a 37 km/h, con ráfagas de 49 km/h y mínima de 6°C.
- Jueves 22: se suma una masa de aire polar que intensifica las lluvias y derrumba la temperatura. La máxima no supera los 15°C, el viento del este sopla a 38 km/h con ráfagas de 46 km/h y en la madrugada del viernes el termómetro puede tocar los 3°C.
- Viernes 23: empieza el alivio gradual. El cielo sigue nublado pero las precipitaciones ceden, la máxima sube a 17°C y los vientos se calman, dejando el camino listo para un fin de semana más estable.
Lo que hay que saber para no llevarse sorpresas
La acumulación de agua prevista para la semana ronda los 10 a 20 milímetros, aunque en zonas puntuales puede superarse ese umbral, lo que siempre trae aparejado anegamientos en calles bajas y complicaciones en rutas de ripio. La alerta amarilla del SMN significa que los fenómenos esperados son capaces de causar daños puntuales y de interrumpir actividades cotidianas, por lo que conviene tomar recaudos: no circular por calles inundadas, asegurar objetos que el viento pueda arrancar y, en lo posible, reprogramar salidas al aire libre.
Carlos, vecino del barrio Alta Barda que esperaba el colectivo en la parada acompañado por su nieto, lo resume con una frase que se escucha seguido en las gomerías y los almacenes de la zona: "Si dicen que va a llover toda la semana, mejor ni sacar el auto, porque uno termina gastando más en arreglar cubiertas que en otra cosa". En la misma parada, Gladys, que vive en Villa Florencia, reconoce que este tipo de temporales ya no la sorprende: "Acá estamos curtidos, llevamos los días de lluvia con mate y paciencia, lo único que pido es que no caiga piedra grande, porque eso sí rompe todo". El pedido vecinal, simple y de toda la vida, vuelve a escucharse en cada alerta: que el granizo pase de largo.
El olor a tierra mojada se mezcla en el centro con el de los lácteos que descargan los repartidores en los negocios de la calle Independencia, mientras las banderitas de los cafés de la calle Ministralitos se sacuden con el viento del noreste. La escena, casi una postal de la ciudad en días de garúa, se va a repetir al menos hasta el jueves, cuando el ingreso de aire polar cambie el paisaje: habrá que sacar el piloto grueso del placard y prepararse para una madrugada de viernes cercana al congelamiento. Recién entonces, ya con el cielo más quieto, Neuquén podrá empezar a pensar en salir.
