Mastantuono se sacó la espina con un hat-trick salvador y la Viola respiró en Venecia
El pibe de Real Madrid firmó tres goles en la victoria 4-2 de la Fiorentina sobre el Venezia, por la Serie A, y le dio al equipo de Florencia su primer triunfo después de tres caídas al hilo. Volvió a gritar Pellegrino y el banco con Vanoli al fin se sacó la mufa.
Me quedo con la imagen de Franco Mastantuono tirado en el césped del Penzo, con la boca abierta y los ojos como platos, mirando al cielo después del tercero. Fue el gol más raro de la noche: le pegó con la zurda, el arquero se la tapó y la pelota le rebotó en la cara antes de meterse. Así se rompió el maleficio. Así arrancó, en serio, la historia de la Viola en esta Serie A.
Una noche para borrar las dudas
Hasta acá, la Fiorentina venía de capa caída: tres partidos, tres derrotas, cero goles a favor y un técnico nuevo sentado en el banco después de la salida de Fabio Grosso. Paolo Vanoli tomó el fierro caliente y este viernes, en Venecia, encontró el oxígeno. El equipo de Florencia ganó 4-2 como visitante y sumó sus primeros tres puntos del torneo.
El partido arrancó torcido. A los 22 minutos, Akor Adams recibió una asistencia de Gianluca Busio dentro del área y la clavó al ángulo superior izquierdo de David De Gea. Golazo del local y silencio en la visita. Pero la reacción no tardó nada: en apenas six minutos, Mastantuono dio vuelta la historia con dos remates de fuera del área, uno al primer palo y otro al segundo, para sellar su primer hat-trick como profesional.
Números que explican la noche
- 3 goles de Franco Mastantuono, el primero de su carrera.
- 2 tantos llegaron en el primer tiempo, ambos desde afuera del área.
- 1 gol de Mateo Pellegrino, el otro argentino de la noche, tras un rebote en un córner.
- 1 descuento de Antoine Hainaut para el Venezia antes del cierre.
- 4-2 final en el Estadio Penzo de Venecia.
En el complemento, Pellegrino cazó un rechazo corto después de un tiro de esquina, quedó mano a mano con el arquero y la mandó a guardar con un zurdazo cruzado. Fue el 3-1 y el segundo grito argentino de la jornada. Después Hainaut descontó para el Venezia, pero el resultado ya estaba sellado. La Viola se llevó todo a Florencia.
Me acuerdo de cuando veía a Mastantuono en las Inferiores de River y uno ya se daba cuenta de que el pibe tenía algo distinto: la pausa, el cambio de ritmo, la cara de crack. Anoche, en una cancha difícil y con la mochila de tres caídas al hilo, se plantó y la rompió. Es muy pronto para saber si se consolida como titular indiscutido, pero este viernes se ganó el derecho a que todos le preguntemos lo mismo.
Lo que viene
La Fiorentina cierra la semana pensando ya en la Coppa Italia: el próximo compromiso será ante el Pisa. Ahí, Vanoli y compañía buscarán darle continuidad al envión y empezar a armar un equipo que hasta acá era solo promesa. La pregunta queda flotando, y es la que el propio Mastantuono tendrá que responder con los pies: puede sostener este nivel y pelear por un lugar fijo en el equipo. Por ahora, le sobra crédito.
