Matchbox, la película de John Cena que conquistó el ranking global sin convencer a la crítica
El filme de Sam Hargrave trepa a lo más alto del streaming en más de un centenar de países, mientras la prensa especializada lo destrata y el público lo mira sin demasiado entusiasmo.
Me imagino la pantalla chica del living encendiéndose apenas cae la noche y a más de uno eligiendo Matchbox casi por inercia, seducido por ese cartelito que dice número uno en ciento tres países. La nueva película de acción con John Cena, dirigida por Sam Hargrave y producida por Apple, logró algo que muchas superproducciones más ambiciosas no consiguen: dominar simultáneamente el ranking global de una plataforma de streaming. Lo hizo con una premisa directa, casi de manual, y con un protagonista que viene haciendo del cine de acción su segunda casa.
Un agente de la CIA y una ojiva nuclear
Sean Walker, el personaje que interpreta Cena, es un agente de la CIA acostumbrado a operaciones de alto riesgo. Tras recuperar una ojiva nuclear, se toma unos días para reencontrarse con amigos de la infancia. El plan se complica cuando todo el grupo termina secuestrado por una organización que cree que Walker se quedó con la bomba por su cuenta. Lo que sigue es una persecución a gran escala, con Jessica Biel como coprotagonista y con la estructura clásica del género: traiciones, fugas imposibles y mucho combate cuerpo a cuerpo.
El punto de partida es, cuanto menos, curioso. La película se basa en la línea de juguetes Matchbox, esos autitos británicos que Mattel compró en 1997 y que durante décadas compitieron con los Hot Wheels. Llevar ese universo al terreno del thriller de espionaje parece un salto audaz, y a la vez una forma de estirar el negocio de las propiedades intelectuales que tan buenos rindiós le está dando a la industria.
Hargrave sin Hemsworth, Cena como cabeza de cartel
- Es la primera película que Sam Hargrave dirige fuera de la saga Tyler Rake, donde trabajó con Chris Hemsworth.
- Cena arrastra experiencia en el género: Hidden Strike, Jefes de Estado, varias entregas de Fast & Furious y la serie El Pacificador.
- Con Matchbox da el salto a cabeza de cartel de una producción grande pensada para estreno global en streaming.
- Jessica Biel lo acompaña como coprotagonista, en uno de sus regresos más visibles al cine de acciín.
Número uno en todas partes, aprobada por pocos
Los números son, como dice el tango, una enigma. Mientras Matchbox ocupa el primer puesto del ranking en ciento tres países, la crítica especializada la despedaza: apenas un 24 por ciento de críticas positivas en Rotten Tomatoes y un 5,7 sobre 10 en IMDb entre los usuarios. Es decir, la película genera más clics que entusiasmo. Algo similar hemos visto con otros tanques de la plataforma de Apple, pensados para funcionar como evento antes que como obra perdurable.
Quiero pensar que hay un componente generacional en esta recepción tan despareja. Los lectores y espectadores de cuarenta, cincuenta, sesenta años vimos crecer a John Cena en la lucha libre y lo acompañamos cuando dio el salto a Hollywood con comedias y luego con papeles de acción cada vez más serios. Verlo encabezar un estreno global tiene, para nosotros, un plus afectivo que tal vez explique parte del caudal de visualizaciones. La crítica lo mide con otra vara, y la vara no le juega a favor.
En lo personal, lo confieso: me dejã llevar por la tentación del ranking y le di play. Salí con la sensación de haber pasado un rato agradable, sin la culpa de haber perdido dos horas de mi vida, pero también sin la urgencia de recomendarla a los amigos. Es una película que cumple con lo que promete, que no es poco en estos tiempos, aunque tampoco sea la que te cambia la semana. Matchbox es, en definitiva, un fenómeno de plataforma más que una obra de culto: un número uno global que, mientras lo miramos, nos recuerda lo difícil que es combinar masividad con calidad en la era del streaming.
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