Meta te va a comprar los pasajes sin pedirte permiso: qué hay detrás de la nueva generación de modelos Wonder
La empresa de Zuckerberg presentó los modelos Muse Wonder y Wonder Full, capaces de ejecutar tareas de punta a punta: reservar vuelos, mandar mails y cerrar compras online. La movida se da en un momento en que Meta busca ingresos más allá de la publicidad y se juega varios miles de millones de dólares en infraestructura.
¿Le ibas a dar la tarjeta de crédito a un bot que conociste hace dos semanas? Eso, más o menos, es lo que acaba de poner sobre la mesa Mark Zuckerberg con la presentación de Muse Wonder y Wonder Full, los dos modelos de inteligencia artificial con los que Meta quiere que su asistente Muse deje de ser un contestador y pase a ser, en sus propias palabras, una clase de modelos mucho más grande y avanzada.
La diferencia clave no está en un benchmark nuevo ni en un paper técnico: está en que el sistema puede tomar una orden como “reservame un vuelo a Córdoba el viernes” y ejecutar todos los pasos hasta confirmar la reserva. Lo mismo con redactar y enviar correos, o completar compras en tiendas online. Es decir, no te ayuda: lo hace.
Qué cambia para el usuario común, el de 40 a 60 años que apenas se banca el home banking
Los modelos ya están disponibles para desarrolladores desde esta semana. En breve se integrarán al asistente Muse, empezando por los suscriptores pagos. Muse, vale recordar, se lanzó en Estados Unidos a comienzos de septiembre y llegó a ser la app gratuita más descargada del App Store, aunque la firma Sensor Tower registró una desaceleración en las descargas.
Para dimensionarlo en criollo: si la IA es como una calculadora, lo que Meta acaba de presentar es pasar de la calculadora de bolsillo a la que te hace el balance del monotributo y te presenta el formulario en la AFIP. La diferencia no es el número, es quién mueve el mouse.
- Reservar vuelos y hoteles sin intervención del usuario.
- Redactar y enviar correos electrónicos en nombre del titular.
- Completar compras en tiendas online, incluyendo el pago.
- Integrarse con servicios externos para ejecutar esas tareas de punta a punta.
¿Y quién lo hace mejor: Meta, OpenAI, Google o el resto?
La empresa Artificial Analysis, que se dedica a evaluar y comparar modelos de distintos proveedores, ubicó a Wonder entre los sistemas más eficientes del mercado. En el ring de los asistentes que ejecutan tareas compiten, además de Meta, Dots de OpenAI, Spark de Google y el de la startup Instnict. La pulseada, dicen los analistas, se va a definir por cuántos servicios externos logre enchufar cada uno.
Del otro lado de la balanza, Meta viene de una refundación completa de su área de inteligencia artificial, una inversión de miles de millones de dólares con el objetivo explícito de pelearle a los laboratorios líderes del sector. La apuesta tiene sentido económico: Muse es, justamente, la vía de ingresos por fuera de la publicidad, que hoy financia la casi totalidad de las operaciones y sostiene proyectos de infraestructura por hasta 145.000 millones de dólares este año.
¿Hasta qué punto conviene soltar las riendas?
Acá viene el cruce entre lo técnico y lo de toda la vida. Un modelo que responde preguntas lo manejamos con sentido común: si dice una barbaridad, lo corregimos y listo. Un modelo que reserva pasajes, manda mails y gasta plata cambia la ecuación: el error deja de ser una respuesta rara y pasa a ser una tarjeta debitada un martes a las tres de la mañana.
Yo, como porteño del siglo XXI y fanático de tener todo bajo control, lo pienso dos veces antes de delegar. Pero la historia de la tecnología es la historia de delegarle cosas a una máquina: del lavarropas al home banking. La diferencia es que esta vez la máquina no solo lava la ropa, también decide qué comprar, a quién escribir y adónde mandarte de vacaciones. Veremos.
