Neuquén le puso el cerebro a los semáforos de Leloir y Doctor Ramón: ahora se regulan solos según la cantidad de autos
El municipio puso en marcha un sistema adaptativo que mide el caudal vehicular en tiempo real y modifica los tiempos de verde en el corredor más transitado de la capital. La Avenida Mosconi será la próxima arteria en sumarse a la red inteligente.
Son pasadas las ocho de la mañana y la esquina de Leloir con Illia ya tiene ese murmullo de motores que conozco de memoria, el rumor de los autos que arrancan en verde y vuelven a frenar dos cuadras más adelante, un ruido de cubiertas sobre asfalto húmedo que se repite cada jornada. Pero el jueves pasado ese sonido cambió de ritmo, y lo notó cualquiera que tenga la rutina de tomar el colectivo de las siete y media. Yo misma, cuando bajé en la parada de siempre, vi los paneles LED brillando sobre la calzada y los ciclos del semáforo moverse a un compás distinto, más ágil, más corto cuando no había caudal y más largo cuando los coches se acumulaban detrás de la línea blanca.
La Municipalidad de Neuquén estrenó el viernes su primer corredor con semáforos inteligentes, un sistema adaptativo que hasta entonces no existía en la ciudad y que ya funciona sobre las avenidas Leloir y Doctor Ramón, una de las trazas más utilizadas por los vecinos del centro, de Confluencia y de las localidades del área metropolitana que entran a la capital a trabajar o a hacer trámites.
Cómo funciona la nueva red
Cómo funciona la nueva red
Lo que cambió es la lógica de los cruces: ya no hay tiempos fijos predeterminados, sino que controladores digitales y cámaras lectoras de flujo vehicular miden en tiempo real cuántos coches hay en cada carril y regulan la duración de la luz verde en función de esa carga. La información llega al Centro de Información Urbana que funciona dentro del ETON, donde técnicos monitorean cada intersección y pueden intervenir ante cualquier desperfecto o emergencia sin necesidad de trasladarse a la calle.
- Controladores digitales instalados en los gabinetes de cada cruce.
- Cámaras lectoras de flujo vehicular que relevan el caudal en tiempo real.
- Cartelería vial dinámica con paneles LED que también emiten mensajes contextuales.
- Señalización horizontal y vertical renovada a lo largo de todo el corredor.
- Conexión permanente con el Centro de Información Urbana del ETON, desde donde se monitorea y se opera la red.
La subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional, Noelia Rueda Cáceres, explicó que el sistema además de ordenar el tránsito genera una base de datos muy esperada por el municipio, porque cada cruce va dejando registrado el comportamiento de los vehículos a lo largo del día. Esa información, dijo la funcionaria, va a servir para decidir dónde hacer las próximas inversiones y cómo planificar las próximas obras.
Mosconi, la próxima arteria
Mosconi será la siguiente
La segunda etapa ya tiene nombre y traza definida: la Avenida Mosconi, la columna vertebral del tránsito neuquino, va a sumarse al sistema tanto en los tramos que hoy están en obra como en los que todavía no se intervinieron, con el objetivo de empezar a registrar el caudal vehicular en la arteria principal de la ciudad lo antes posible.
Después, en una fase posterior que todavía no tiene fecha cerrada, el municipio mencionó como candidatas a las avenidas Jujuy y Salta, por un lado, y San Martín y Belgrano, por el otro, siempre condicionadas a lo que arroje la lectura inteligente del nuevo corredor. Neuquén tiene hoy 338 intersecciones semaforizadas y la actualización se financia con fondos propios del presupuesto municipal, una decisión que el Ejecutivo local defiende como el primer paso de un cambio de fondo en la manera de gestionar la circulación en la capital.
Volví a Leloir e Illia al otro día, un poco más temprano, y me quedé conversando con Jorge, un vecino del barrio Unión de Mayo que desde hace quince años toma esa misma avenida para ir a la planta del parque industrial. Me dijo que el cambio se nota, que antes la cola del semáforo se estiraba hasta la esquina siguiente y que ahora, aunque sigue habiendo caudal a esa hora, los ciclos le parecen más lógicos. Carlos, que maneja un remise y vive en el barrio San Lorenzo, coincidió desde la ventanilla: dijo que lo más visible es que el sistema no lo hace esperar más de lo necesario cuando la calle está vacía, y que esa es la diferencia que un conductor nota en el cuerpo, en el reloj y en el bolsillo del combustible. Todavía es temprano para hablar de resultados, pero la ciudad ya empezó a contar sus esquinas con números en lugar de con la fija del reloj, y eso, para los que vivimos en Neuquén a bordo de un auto todos los días, es una promesa que vale la pena seguir de cerca.
“El sistema también captura datos de flujo que servirán de base para planificar las próximas intervenciones, y la Avenida Mosconi será la próxima arteria en sumarse.”Noelia Rueda Cáceres, subsecretaria de Coordinación Administrativa e Institucional
