Nole se quedó en la puerta de Shanghái y ahora reza por París
El serbio, que llegaba con el envión del título 102 en Pekín, cayó en su debut ante Hurkacz y quedó al límite en la pelea por meterse en las ATP Finals. A los 39 años, el margen de error es mínimo y el Masters 1000 de París aparece como su última bala.
Vi la cara de Djokovic cuando se quedó parado mirando la red, después de que una devolución de Hurkacz le pasara por encima. No era la mueca de fastidio de otras veces. Era la de un tipo que sabe que el cuerpo le jugó una mala pasada en el momento menos indicado. El serbio se fue de Shanghái en primera ronda, sin más ni menos, y dejó al tenis con la pregunta que nadie quiere hacer en voz alta: cuánto le queda en el circuito.
Del título 102 al golpe de realidad
Días atrás, Nole había levantado el trofeo en Pekín, el número 102 de su vitrina y el decimosexto en suelo chino. Un récord que ni Federer ni Nadal ni el propio Djokovic en sus mejores sueños imaginaron. Pero el ATP 500 chino fue un espejismo de vigencia: en Shanghái, el reloj volvió a marcar la hora de los rivales jóvenes. Hurkacz, con un servicio que en cualquier cancha del mundo es un problema, lo demolió por 6-4 y 6-3 en poco más de hora y media, sin permitirle entrar en partido. El polaco manejó los tiempos de siempre: primer saque, derecha cruzada, y a otra cosa. Djokovic se vio obligado a correr de más, a exigirse de más, y se notó.
Hubo gestos que lo delataron. La mueca después de un intercambio largo en el segundo set. La mano en el muslo izquierdo entre games. La caminata lenta hacia el banco, que ya no es caminata: es un trámite. A los 39 años, el calendario ATP no perdona, y el serbio lo sabe. Cada vez que el cuerpo le responde, Djokovic compite con cualquiera. El problema es la palabra que se repite en los últimos meses: consistencia.
La carrera por las ATP Finals, al rojo vivo
El cuadro del Torneo de Maestros tiene hoy a Alexander Zverev y Carlos Alcaraz con su boleto asegurado. La pelea por las otras seis plazas sigue abierta, y Djokovic ya quedó enganchado en la parte de afuera de la tabla. Solo queda un Masters 1000 en el calendario antes de la cita de fin de año: el de París, que arranca en los primeros días de noviembre. Para el serbio es una final anticipada: necesita avanzar hasta las instancias decisivas para sumar y mantener viva la chance de meterse entre los ocho mejores de la temporada.
El que está en zona de clasificación directa tiene el lujo de administrar. El que está al límite, como Djokovic, tiene que ganar o ganar. Y en su caso, con 39 años y un físico que le viene dando señales contradictorias, cada partido es una apuesta.
Lo que viene: París, y nada más
La temporada no se termina en Shanghái, pero casi. Después de la cita china queda el Masters 1000 parisino y, para los que clasifican, las ATP Finals. El reloj corre. Djokovic corre. Y esta vez, si quiere estar en Turín, va a tener que correr más rápido que nunca.
- Djokovic cayó 6-4 y 6-3 ante Hubert Hurkacz en su debut en Shanghái y se despidió del Masters 1000 chino en primera ronda.
- El serbio llegaba con el envión del título 102 de su carrera, conseguido en el ATP 500 de Pekín la semana anterior.
- Con esa derrota, quedó en una posición delicada en la pelea por clasificar a las ATP Finals de fin de año.
- Zverev y Alcaraz ya tienen su lugar asegurado en el Torneo de Maestros; Djokovic necesita sumar en el Masters 1000 de París, último de la categoría en la temporada.
- El próximo torneo clave para el serbio es el Masters 1000 de París, que se disputa en los primeros días de noviembre.
Te puede interesar
