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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ojos que no ven, bolsillo que sí siente: la economía que perciben los argentinos en septiembre

Una encuesta nacional releva que más de siete de cada diez consultados califica como mala la situación del país y anticipa un cuadro más delicado en los próximos seis meses, con el mercado laboral como el área más golpeada en la mirada social.

Por Luciana ZurbriggenEconomía · · hace 2 h
Ojos que no ven, bolsillo que sí siente: la economía que perciben los argentinos en septiembre

La encuestadora Latam Pulse presentó durante septiembre una radiografía particularmente sombría del humor económico argentino, a partir de un relevamiento realizado sobre 2.067 personas mayores de edad en todo el territorio nacional (fuente: Latam Pulse). Lo que surge de esas respuestas es un cuadro donde las visiones negativas predominan con holgura sobre las positivas en cada uno de los frentes consultados: la marcha general del país, el mercado de trabajo y la economía de cada hogar.

Tres lecturas con saldo negativo

Vamos a los números. Cuando se pidió una evaluación sobre la economía nacional, el 71% de los consultados respondió que la situación es mala; el 21% la calificó como buena y el 9% restante la describió como normal. El saldo entre opiniones positivas y negativas, un indicador que se obtiene restando las respuestas favorables de las desfavorables, quedó en 50 puntos porcentuales de diferencia a favor de la visión pesimista.

La lectura sobre la economía del propio hogar resultó algo menos severa, aunque igualmente desfavorable: el 60% la consideró mala, el 20% normal y el 20% buena, con un saldo de 40 puntos negativos. La comparación con el mismo mes del año anterior muestra que la brecha entre quienes califican su situación familiar como mala y quienes la ven como buena se mantuvo en niveles elevados, sin una recomposición sostenida.

El mercado laboral, en tanto, concentró la evaluación más dura de toda la encuesta. Tres de cada cuatro encuestados lo definieron como malo; apenas el 13% lo vio como bueno y el 12% como normal. La diferencia entre percepciones favorables y desfavorables llegó a 62 puntos, el valor más alto entre los tres frentes consultados.

Expectativas hacia adelante: predominio del pesimismo

Consultados por lo que esperan para los próximos seis meses, los encuestados también se inclinaron mayoritariamente por un escenario de deterioro. El 55% anticipó que la economía del país empeorará; el 31% previó una mejora y el 14% no cambios. Para el mercado de trabajo, el 57% proyectó un retroceso y el 31% una recuperación. En el caso del hogar, el 48% consideró que su situación irá peor, el 32% que mejorará y el 20% que permanecerá sin cambios.

Inflación sentida y decisiones de consumo

El índice Atlas-CPI, que refleja la percepción subjetiva de inflación a partir de las respuestas obtenidas en la encuesta, alcanzó en septiembre los 30,6 puntos, frente a los 27,9 de agosto y los 23,7 de julio (fuente: Latam Pulse). Se trata del valor más alto desde abril. Vale aclarar que no constituye una proyección del índice oficial de precios al consumidor, sino un indicador de cómo los encuestados sienten la evolución de los precios en su vida cotidiana.

Ese malestar inflacionario se tradujo en decisiones concretas de consumo. El 58,5% de los participantes afirmó que reducirá la compra de bienes duraderos —electrodomésticos, vehículos, equipamiento del hogar— en los próximos meses, una proporción que creció 11,3 puntos respecto del registro de agosto. Solo el 14,2% manifestó que prevé incrementar ese tipo de adquisiciones, mientras que el resto sostuvo que mantendrá su comportamiento de compra sin alteraciones.

Problemas del país: el podio según los encuestados

Cuando se pidió identificar libremente los principales problemas del país, la corrupción lideró las menciones con el 50,3% de las respuestas, seguida por el desempleo con el 44%. Los altos precios y la inflación quedaron en tercer lugar con el 27,8% de las menciones. La secuencia muestra que las preocupaciones laborales pesan más en el imaginario colectivo que las vinculadas al costo de vida, pese a que la inflación percibida muestra una tendencia ascendente.

En síntesis, la encuesta de septiembre retrata una sociedad argentina que observa su economía cotidiana con tono marcadamente negativo, que descree de una mejora cercana y que ya ajusta su consumo. El indicador a seguir será la evolución del índice Atlas-CPI en el próximo relevamiento, ya que un nuevo aumento consolidaría la tendencia inflacionaria percibida, mientras que una baja podría abrir una ventana para modificar el humor social de cara al cierre del año.

LZ

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