Oppenheimer, la bomba atómica de Nolan, finalmente aterriza en Netflix: cuando la podés ver desde tu sillón
La película que arrasó en los Óscar con siete estatuillas y que llenó salas durante meses llega al streaming con casi mil millones de dólares en la cuenta y la oportunidad de revivir el fenómeno Barbenheimer desde casa.
Todavía me acuerdo de esa sala a oscuras, con el murmullo bajito de la gente acomodándose en las butacas y ese runrún de expectativa que se siente antes de que arranque una película de tres horas, cuando uno ya sospecha que va a salir de ahí cambiado. Esa fue la sensación que me dejó Oppenheimer cuando la vi en cines, y es exactamente la misma que me vuelve ahora, mientras confirmo que por fin la vamos a poder ver en casa, en pijama, con el control remoto a mano, sin tener que aguantar a alguien masticando pochoclos detrás mío.
La película dirigida por Christopher Nolan, que se consagró en los premios Óscar de hace ya un par de temporadas llevándose siete estatuillas, incluyendo las de mejor película y mejor dirección, tiene fecha confirmada de llegada a Netflix: será el 21 de septiembre próximo. El filme, que reconstruye la historia del físico J. Robert Oppenheimer y su papel central en el desarrollo de la primera bomba atómica durante la Segunda Guerra Mundial, llega a la plataforma después de un recorrido que ya quedó en los libros del cine contemporáneo.
Un fenómeno que explotó en la pantalla grande
No es una exageración: Oppenheimer recaudó 975,8 millones de dólares en todo el mundo y durante un buen tiempo se mantuvo como el biopic más taquillero de la historia, hasta que este año fue superada por Michael, que ya acumula 1.016 millones. Igual, el registro sigue siendo de los más altos que se recuerden para una película biográfica, y lo dice todo sobre el magnetismo que tuvo la propuesta en las salas.
En el centro de todo está Cillian Murphy, que se quedó con el Óscar a mejor actor por meterse en la piel de un hombre que no solo cambió el rumbo de la ciencia, sino que cargó toda su vida con el peso moral de haber desatado una fuerza que ya nadie pudo controlar. Y alrededor de él, Nolan construye una de esas películas densas, con montaje cruzado, con fotografía que parece sacada de un documental de archivo, con diálogos que exigen atención y, sobre todo, con una duración de 180 minutos que es la más extensa de toda su filmografía, lo cual ya es decir mucho para un director que nos tiene acostumbradas a cintas extensas y absorbentes.
Barbenheimer, el combo que vuelve a estar disponible
La coincidencia no es menor y a mí, personalmente, me pone contenta: el desembarco de Oppenheimer en Netflix llega justo cuando Barbie también está disponible en el catálogo. Para quien no lo recuerde o no haya vivido el fenómeno, durante el verano boreal de 2023 el mundo del cine se partió en dos entre quienes elegían la película rosada de Greta Gerwig y quienes se sumaban al drama nuclear de Nolan, en una movida popularísima que se bautizó Barbenheimer y que llenó salas, memes y conversaciones en redes sociales. Ahora, los que se quedaron con las ganas, o los que quieran repetir la experiencia, tienen la oportunidad de maratonear las dos películas una tras otra, como si fuera un plan de domingo lluvioso.
- Estreno en Netflix: 21 de septiembre de 2026.
- Recaudación global en cines: 975,8 millones de dólares.
- Premios Óscar obtenidos: siete estatuillas, entre ellas mejor película y mejor dirección para Christopher Nolan.
- Protagonista: Cillian Murphy como J. Robert Oppenheimer.
- Duración: 180 minutos, la más larga en la filmografía de Nolan.
- Dato extra: fue superada este año por Michael como biopic más taquillero de la historia.
Han pasado más de tres años desde que la película debutó en cines y, sin embargo, sigue generando conversación cada vez que hay una novedad alrededor de su nombre. No es para menos: Nolan no se limitó a contar la carrera científica del personaje, sino que se metió de lleno en el costo humano y ético de un descubrimiento que cambió el siglo XX para siempre. Por eso, más allá de los números y los premios, Oppenheimer es de esas películas que se sienten como una experiencia, de esas que uno termina y se queda un rato largo en la butaca, sin ganas de pararse, mirando la pantalla mientras suben los créditos.
Yo, que ya la vi en su momento y que salí del cine con una mezcla rara de admiración y desasosiego, confieso que la voy a volver a ver apenas caiga en la plataforma. Hay películas que ganan con el tiempo y otras que directamente lo detienen: esta, a mi entender, hace las dos cosas. Y si todavía no la viste, septiembre va a ser el mes perfecto para sumarse a una de las películas más importantes de los últimos tiempos, sin tener que pelearse con la butaca de al lado ni con el horario de la función.
