Paredes se rompe otra vez: el capitán de Boca, afuera de la semifinal con Vasco y en duda para el superclásico
El volante volvió a quedar fuera de combate por una lesión muscular, la sexta del año. El Xeneize pierde a su referente en la Copa Sudamericana y empieza a preocuparse de cara al choque con el Millonario.
Iba Paredes a meter la pausa, el pase corto, ese pause inglés que tanto le pedimos. Entró en el segundo tiempo en Alta Córdoba y a los 16 minutos ya estaba agarrándose el isquiotibial, mirando al banco con esa cara de quien sabe que la historia se repite. El estudio confirmó lo que el cuerpo le gritaba: desgarro grado 2. A llorar a la playa, le dicen.
El sábado en el Mario Alberto Kempes el Xeneize empató 2-2 con la Gloria y se trajo a Buenos Aires un puntito con gusto a poco. Paredes había reemplazado a Milton Delgado y no llegó a terminar ni el warm up del complemento. Pidió el cambio, se sentó en el banco y se fue al vestuario con la mirada clavada en el piso. El diagnóstico llegó rápido: desgarro grado 2 en el isquiotibial derecho, al menos tres semanas de recuperación.
Lo que se pierde Boca y lo que se viene
- Semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama, ida y vuelta: afuera por los próximos 21 días, ni siquiera para viajar a Brasil.
- Superclásico ante el Millonario el 1 de noviembre en la Bombonera: es una carrera contra el reloj, el alta médica coincide justo con la fecha.
- Rodolfo Arruabarrena pierde a su conductor y referente en el momento más caliente del calendario.
Esta es la sexta lesión del año, la quinta muscular. Una secuencia que ya preocupa al cuerpo técnico y a los hinchas. En abril se rompió el isquiotibial derecho en el Monumental, en el mismo superclásico que ahora tiene en duda. A fines de mayo volvió a fallar en la misma zona, viajó al Mundial de Estados Unidos a medio gas y recién sumó minutos ante Austria. En agosto fue el turno del isquiotibial izquierdo contra el Calamar. En septiembre, el mismo sector frente al Fortín por Copa Argentina. Ahora la historia regresa al lado derecho, con mayor gravedad.
“Las tres semanas de recuperación coinciden exactamente con el tiempo que resta hasta el superclásico, lo que convierte el alta médica en una carrera contra el reloj.”Diagnóstico médico de Leandro Paredes
En lo que va del año, Boca jugó nueve partidos sin Paredes y el saldo fue de cuatro victorias, cuatro empates y una derrota, con una efectividad del 59 por ciento, apenas un punto por debajo de los números con él en cancha. El rendimiento general no se cae, pero la dinámica cambia: sin el cinco de selección, al equipo le falta pausa, lectura y ese pase que abre las defensas cerradas.
Los candidatos a ocupar el lugar
- Williams Alarcón: entró en su lugar ante Instituto y fue la primera respuesta del técnico.
- Camilo Rey Domenech: el que más se ajusta por características, ya reemplazó al capitán en otras oportunidades y viene de jugar en Reserva tras una molestia.
- Tomás Belmonte: el reemplazante más frecuente y la apuesta de mayor despliegue físico.
Mientras el cuerpo técnico define quién se pone la diez y la cinta, Paredes empieza a contar los días desde el consultorio. El superclásico está ahí nomás, a la vuelta de la esquina, y el reloj no se detiene. El domingo 1 de noviembre, en la Bombonera, el Millonario toca el timbre y el Xeneize necesita a su capitán. ¿Llegará?
