Reina Roja vuelve a la pantalla con más acción, nuevas incorporaciones y una Antonia Scott en carne viva
Hay una sensación particular cuando uno se sienta a ver un thriller que promete más acción, más villanos y más problemas para sus protagonistas: la de estar a punto de entrar de nuevo en un laberinto del que cuesta salir. Eso es lo que vuelve a ofrecer Reina Roja con su segunda temporada, que se estrena el viernes 2 de octubre en exclusiva por Prime Video, con disponibilidad en 240 países y territorios. La serie, basada en las novelas de Juan Gómez Jurado, regresa con Victoria Luengo como Antonia Scott y Hovik Keuchkerian como Jon, la dupla improbable que se ganó al público en la entrega anterior.
Si en aquel primer acercamiento el espectador conoció a dos personajes que parecían hechos de materiales opuestos —ella, cerebral y desbordada; él, práctico y desbordado de otro modo—, ahora la serie se permite abrir otras capas. La propia Luengo lo explica así: después de una primera temporada dedicada a presentar a los personajes y su vínculo, estos nuevos episodios exploran otros aspectos de Antonia, incluida su adicción. Ese corrimiento del centro de gravedad es, probablemente, lo más interesante que ofrece la nueva entrega.
Nuevas caras para una investigación más peligrosa
El elenco se amplía con nombres que le suman tensión al tablero. Javiera Sky se incorpora como Loba negra, la adversaria capaz de disputarle a Antonia esa ventaja intelectual que la protagonista suele tener sobre los demás. La propia Antonia siente miedo ante esta nueva rival, y Sky llegó al papel con un entrenamiento previo en armas y combate que le dio herramientas para sostener el personaje desde lo físico. Esa preparación se nota: la serie no necesita subrayar la peligrosidad porque ya está en el cuerpo de quien la interpreta.
También se incorporan Silvia Abascal y Adriana Torrebejano. Abascal interpreta a la comisaria Romero, una mujer exigente y acostumbrada a manejar las situations, que deberá reaccionar cuando ese control empiece a resquebrajarse. Torrebejano, en tanto, encarna a la esposa de un mafioso ruso: ambos quedan amenazados cuando unos sicarios reciben la orden de asesinarlos y ella debe escapar. Son dos que tensionan la trama desde lugares distintos pero complementarios, uno institucional y otro íntimo, ambos en situación de fuga.
- Victoria Luengo regresa como Antonia Scott, con la adicción de su personaje como eje dramático de la temporada.
- Hovik Keuchkerian vuelve como Jon, en un vínculo que mantiene el afecto pero suma conflictos y una decepción.
- Javiera Sky se suma como Loba negra, rival con entrenamiento en armas y combate.
- Silvia Abascal interpreta a la comisaria Romero, acostumbrada a controlar y ahora desafiada.
- Adriana Torrebejano es la esposa de un mafioso ruso que debe escapar de unos sicarios.
- La dirección está a cargo de Koldo Serra, con jornadas nocturnas y una secuencia de asedio entre los desafíos del rodaje.
“El afecto entre ambos seguirá presente, aunque habrá conflictos y una decepción de una de las partes.”Koldo Serra, director de la serie
El rodaje no fue un trámite. Serra menciona que una secuencia de asedio estuvo entre los mayores desafíos de la producción, y las jornadas nocturnas pesan en el resultado: se nota una estética que se alimenta de esa nocturnidad, de esa incomodidad. Luengo también recuerda las dificultades de trabajar con animales y nieve, mientras que Sky destaca la contención que buscó para construir a su personaje sin mostrar de inmediato su peligrosidad. Son decisiones de oficio que se ven en pantalla y que le dan a esta temporada una textura distinta a la anterior.
¿Me sirve más, como espectador, ver a Antonia haciendo frente a una nueva rival o verla cayendo en sus propias sombras? Las dos cosas, en realidad. Pero si tengo que elegir, me quedo con la segunda: la de una protagonista a la que se le agrietan las certezas, a la que se le nota el cansancio, la adicción, la decepción. Esa Antonia más humana, más vulnerable, es la que justifica volver a entrar en el laberinto. Y si encima hay nieve, sicarios y una loba negra esperando a la vuelta de la esquina, mejor todavía.
