Santero achica la brecha y deja a Canapino con el corazón en la boca: 44 de distancia y la ilusión intacta
El mendocino ganó en Río Cuarto con el VW Virtus del Ambrogio Racing, aprovechó los problemas mecánicos de Lucas Vicino y la rotura de motor del Chevrolet Cruze del campeón, y quedó a tiro de la punta del TN Clase 3. La próxima parada, el 10 y 11 de octubre en Mendoza, puede ser decisiva.
Santero levantó la vista del tablero, miró el cielo de Río Cuarto y se permitió una sonrisa corta. Acababa de heredar la punta gracias al motor roto de Lucas Vicino, y a kilómetros de allí, en otra recta, el Chevrolet Cruze de Agustín Canapino se quedaba mudo por una rotura que nadie en el box del Titán quería ver. En una tarde, el mendocino pasó de perseguidor a verdugo silencioso y le recortó 44 puntos al líder del TN Clase 3.
Fue la segunda victoria al hilo del piloto del Ambrogio Racing, después del festejo en Oberá, y llegó justo cuando el calendario empieza a inclinar la balanza. El VW Virtus funcionó, el equipo respondió y el Titán, que llegó a Río Cuarto con una ventaja holgada, se volvió a casa masticando bronca con la calculadora en la mano.
Una carrera que se torció para los de adelante
- Vicino perdió rendimiento con el Toyota Corolla y Santero heredó la punta sin necesidad de jugarse una maniobra arriesgada.
- Canapino abandonó por una rotura de motor en el Chevrolet Cruze y se quedó sin puntos en la fecha.
- El mendocino sumó su segundo triunfo consecutivo y se metió otra vez en la pelea por el título.
Yo me acuerdo cuando el Titán se paseaba por el callejón de boxes con esa calma que tienen los que saben que nadie les va a discutir la corona. Verlo varado en Río Cuarto me hizo acordar a esas tardes en las que la mecánica decide lo que el piloto no puede. Santero, en cambio, llegó a su box con la misma parsimonia de siempre: bajó del Virtus, se sacó el casco y dijo lo justo. Cuando un piloto habla poco en el parque cerrado es porque sabe que la foto del domingo vale más que mil notas.
Santero mira a Mendoza con el sueño intacto
El mendocino sabe que la próxima fecha, el 10 y 11 de octubre en el autódromo Ciudad de San Martín, le puede dar el golpe definitivo. Va con 44 puntos de desventaja, con el auto en ritmo y con el equipo en alza. Además, en el horizonte aparece el dato que a Canapino lo debe tener inquieto: la última fecha entrega puntaje y medio, un escenario que puede estirar la definición hasta la última curva.
“Empieza otro campeonato para mí”Julián Santero
El Virtus anda, el Ambrogio Racing trabaja fino y Canapino mostró que su motor también puede fallar. Para mí, que vi al Titán ganar cuando nadie lo soñaba, esta historia tiene olor a definición mano a mano. La próxima parada será Mendoza, en casa de Santero, con el público a favor y 44 puntos de distancia. Si el mendocino repite victoria, la cuenta se achica otra vez y el campeonato empieza a jugarse de verdad.
