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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Segundo caso de hantavirus en Neuquén: la cadena que preocupa a la Patagonia

Un contacto estrecho del primer paciente fallecido este año dio positivo y quedó internado en Zapala. La variante que circula en la región es la única del mundo con contagio entre personas documentado, lo que obligó a aislar a una quincena de personas y a reconstruir cada vínculo desde el primer cuadro febril.

Por Susana GrassiSociedad · · hace 42 d
Segundo caso de hantavirus en Neuquén: la cadena que preocupa a la Patagonia

Me toca escribir esta nota en un mediodía en el que Zapala entera parece contener la respiración. En el Hospital Zonal, una persona pelea por recuperarse de un hantavirus que no llegó por casualidad ni por mala suerte: lo contrajo al lado de alguien que ya no está. El Ministerio de Salud de Neuquén confirmó que se trata de un contacto estrecho del joven de 26 años que murió días atrás tras haber sido derivado de urgencia desde Aluminé, y la confirmación cayó como un golpe de frío en plena cordillera. En la zona todavía se habla en voz baja, como si el virus pudiera viajar también por el aire que se respira al nombrarlo.

El caso que se confirmó y el operativo que se montó alrededor

El nuevo diagnóstico no apareció de la nada: surgió durante el seguimiento que la Dirección Provincial de Epidemiología mantiene sobre cada persona que estuvo cerca del paciente fallecido durante la etapa en la que el virus puede transmitirse de persona a persona. Cuando esta persona empezó a manifestar los primeros síntomas, se activó el protocolo, se tomaron muestras y el Laboratorio Central de la provincia terminó de confirmar lo que el equipo médico ya sospechaba. Hoy se encuentra internada en el Hospital de Zapala, fuera de terapia intensiva, con un cuadro estable que, en medio de la preocupación general, es la mejor noticia posible. Alrededor de ella, el resto de los contactos identificados cumple aislamiento domiciliario estricto bajo seguimiento activo y pasivo, con controles telefónicos y presenciales.

La directora del Hospital de Aluminé fue clara desde el arranque: cuando aquel trabajador rural de la Región del Pehuén llegó con fiebre de más de 38 grados, dolores musculares, dificultad para respirar y un dolor abdominal que no cedía, se entendió rápido que no había tiempo que perder. A los 15 contactos estrechos que se aislaron de manera preventiva se los acompañó con indicaciones precisas, porque en estos casos la velocidad de reacción puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia. Cuando finalmente falleció en la UTI de Zapala tras un paro cardiorrespiratorio, el operativo ya llevaba horas en marcha y la reconstrucción de la cadena de contactos estaba prácticamente completa. Aun así, duele confirmar que uno de esos vínculos terminó en positivo.

Una variante que no se parece a ninguna otra

Lo que vuelve especialmente delicado a este brote es la variante que circula en la Patagonia argentina. En Neuquén, Río Negro y Chubut está presente la llamada variante Andes Sur, y los estudios acumulados a lo largo de los años la señalan como la única del mundo en la que se pudo documentar la transmisión de persona a persona. Esto no ocurre en las otras cepas conocidas, que se contagian sobre todo a partir del contacto con el roedor colilargo, reservorio habitual de la zona andina. En Andes Sur, en cambio, cuando hay convivencia estrecha o exposición prolongada durante las primeras etapas de la enfermedad, el virus puede pasar de un paciente a otro. Por eso cada contacto se vuelve un eslabón sensible, y por eso las autoridades sanitarias trabajan sobre la idea de cortar la cadena antes de que aparezca un tercero.

Cómo se contagia y qué se puede hacer para reducir el riesgo

  • El hantavirus se transmite principalmente por inhalación de partículas contaminadas con saliva, heces u orina del ratón colilargo, que vive en zonas rurales y cordilleranas del sur argentino.
  • Los espacios cerrados y mal ventilados concentran el mayor riesgo, sobre todo galpones, cabañas, depósitos o habitaciones que permanecieron mucho tiempo sin abrirse.
  • Se recomienda ventilar durante al menos 30 minutos esos ambientes antes de entrar, como medida básica antes de cualquier limpieza.
  • Hay que evitar barrer en seco en lugares sospechosos, porque el movimiento levanta las partículas contaminadas; conviene humedecer previamente la superficie.
  • Los primeros síntomas son fiebre alta, dolores musculares y cefalea, y pueden confundirse con los de una gripe fuerte, pero el cuadro puede agravarse rápido hacia una insuficiencia respiratoria grave.
  • Ante la aparición de esos síntomas en personas con posible exposición, se debe consultar de inmediato en el centro de salud más cercano.

En la calle, mientras tanto, la vida sigue con esa mezcla de rutina y alerta que se vive cada vez que aparece un virus poco conocido. Jorge, vecino del barrio Centro de Zapala, me lo dijo mientras cargaba una bolsa de verduras, todavía con el barbijo puesto por costumbre: "Acá nos conocemos todos, nos pasamos el dato por WhatsApp, y cuando alguien tiene fiebre va directo al hospital. Lo que más nos preocupa no es el ratón, que siempre estuvo, sino que ahora sabemos que se puede pasar entre nosotros". Su frase resume lo que repiten los profesionales: el enemigo dejó de ser solo el roedor, y eso cambia la manera de cuidarse. Yo, mientras camino de regreso a la redacción, pienso que la mejor forma de cuidar a Zapala y a toda la Patagonia es no naturalizar estos casos, ventilar cada galpón antes de entrar, aislarse ante el primer síntoma y confiar en el equipo de salud que reconstruyó la cadena en tiempo récord. Volveré a la zona apenas haya un parte nuevo: esta historia, me temo, todavía no terminó.

SG

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