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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Siete aulas con ruedas llevan oficios al corazón más lejano de Neuquén

Por rutas de ripio y caminos de cordillera, siete unidades educativas móviles del Ministerio de Educación provincial y del INET recorren parajes donde no llega un centro de formación fijo. Ya se capacitaron 463 personas en once localidades y la oferta se moldea, pueblo por pueblo, según lo que cada comunidad necesita producir.

Por Susana GrassiSociedad · · hace 46 d
Siete aulas con ruedas llevan oficios al corazón más lejano de Neuquén

Viajo por la Ruta Provincial 23, esa que atraviesa la provincia de Neuquén de punta a punta y que en algunos tramos se vuelve apenas una huella de ripio contra el viento, y me imagino a los técnicos del Ministerio de Educación cargando tornos, paneles solares y cajas de herramientas adentro de acoplados especialmente acondicionados. La escena, que arranca en mi cabeza como una postal, es en realidad un programa que ya funciona: siete aulas móviles, equipadas como pequeños talleres, que desde principios de 2025 se plantan en parajes rurales, localidades cordilleranas y zonas turísticas donde nunca existió un centro de formación profesional de sede fija, y que hasta ahora certificaron a 463 personas repartidas entre once localidades.

La propuesta es de una simpleza que a veces cuesta encontrar en los anuncios oficiales: una red de unidades educativas montadas sobre estructuras móviles, operadas en conjunto por el Ministerio de Educación de Neuquén y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica, que viajan con todo lo necesario para dictar cursos. Cada aula trae su propio equipamiento y un espacio acondicionado para trabajar, así que donde se detiene el camión, se monta el aula. La distribución de esos cursos no es uniforme ni caprichosa: la oferta se diseña a la medida de lo que cada comunidad necesita producir y del perfil laboral que tiene a mano. Ahí está, para mí, el corazón humano del programa.

Once localidades, oficios a la medida de cada pueblo

  • En Huinganco funcionan talleres de mecánica de motores fuera de borda y de motores nafteros, vinculados al trabajo con los espejos de agua de la zona.
  • En Aluminé se capacita en energías renovables: instalación de sistemas solares fotovoltaicos y térmicos, aprovechando el sol de la estepa cordillerana.
  • San Patricio del Chañar dicta cursos de gasista domiciliario y soldadura, oficios con demanda sostenida en la región.
  • Plaza Huincul cuenta con un curso de tornería, una formación clave para la industria hidrocarburífera y metalmecánica.
  • Mariano Moreno ofrece formación en moldería y patronaje de indumentaria, una salida laboral para el trabajo textil.
  • San Martín de los Andes combina soldadura con cursos orientados a la formación de docentes técnicos.

Entre los oficios disponibles están también la metalmecánica, la mecánica automotriz y de motos, el trabajo textil y la instalación de sistemas de gas, rubros que en la región tienen demanda abierta. Lo que me gusta subrayar es que la oferta no se impone desde un escritorio en la capital: se arma de abajo hacia arriba, entre el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano provincial, cada municipio que recibe el aula y la Dirección de Educación Técnica, con el Centro de Formación Profesional N°43 como articulador de los acuerdos. Esa cadena institucional explica por qué el programa sigue funcionando pueblo tras pueblo.

Desde que arrancaron en 2025, las aulas llegaron a Lonco Mula, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, San Martín de los Andes, Aluminé, Plaza Huincul, Chos Malal, Huinganco, Mariano Moreno, Centenario y San Patricio del Chañar, un arco geográfico enorme, pensado para que nadie tenga que abandonar su pueblo solo por aprender un oficio. Yo me lo imagino conversando con Marta, vecina del barrio cualquiera de uno de esos parajes, que me cuente mientras prepara un mate que su hijo pudo soldar su primera pieza sin subirse a un micro, y esa conversación, para mí, vale más que cualquier estadística: se aprende cerca de casa, se certifica igual que en la ciudad y se vuelve con una herramienta nueva en la mano.

SG

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