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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Siete platos caseros para armar la semana sin complicarse: de rabas crocantes a un budín de pescado que viaja a la mesa fría

El menú del 28 de septiembre al 4 de octubre propone opciones para reutilizar pollo, incorporar verduras y resolver una comida con pasta, cebolla caramelizada y queso gruyere. Una nota para planificar la compra y la cocina con tiempo, aprovechando lo que ya hay en la heladera.

Por Milagros CorreaAmbiente y ríos · · hace 18 d
Siete platos caseros para armar la semana sin complicarse: de rabas crocantes a un budín de pescado que viaja a la mesa fría

Reutilizar lo que ya quedó cocido es, para muchos hogares argentinos, la manera más razonable de empezar a pensar la semana. Con ese punto de partida, el menú que va del 28 de septiembre al 4 de octubre reúne siete platos caseros que se complementan, se sirven según el tiempo disponible y permiten resolver almuerzos y cenas sin pasar dos veces por la verdulería ni por la carnicería. La propuesta combina preparaciones para aprovechar pollo que sobró de otra comida, opciones versátiles que pueden ir a la mesa tanto frías como calientes y distintas formas de presentar un clásico de la cocina porteña: las rabas.

Tres opciones con pollo y pescado para estirar la heladera

La tarta de pollo, choclo en granos y choclo cremoso parte de una masa arenosa y construye el relleno con capas de texturas diferentes, lo que la convierte en una preparación rendidora, ideal para una comida principal con ensalada al costado. El matambre de pollo, en tanto, admite varias lecturas: puede llegar al plato como pieza principal, terminar dentro de un sándwich o aparecer cortado en porciones pequeñas en una mesa de picada, según la ocasión y el tiempo que haya para cocinar. El budín de pescado completa este trío con una ventaja práctica concreta: se come tanto caliente como frío, se lleva bien con una ensalada y también puede servirse con mayonesa casera o con salsa criolla, dos acompañamientos accesibles que no exigen pasos adicionales.

Verduras en dos versiones, una pasta con pocas compras

La acelga y la berenjena se hacen presentes en dos preparaciones pensadas para sumar vegetales a la semana. El soufflé de acelga admite un reemplazo útil para quienes cuidan las calorías: la crema puede sustituirse por queso crema descremado sin perder la estructura del plato. La moussaka, en tanto, conserva las berenjenas y la carne picada de la versión clásica, pero deja de lado la salsa blanca tradicional y la reemplaza por una cobertura que mezcla yogur, huevo y queso, una forma de aligerar el plato sin resignar el gratinado. Para los días en los que la compra llega justa, el menú propone pasta con cebolla caramelizada, queso gruyere y un toque de tomillo que aporta el aroma justo sin sumar ingredientes nuevos a la lista.

Rabas: cómo secar, rebozar y freír sin que queden gomosas

Las rabas cierran la semana en formato sándwich, una presentación habitual del otro lado del Atlántico que también puede servirse fuera del pan, con alioli y limón, según el hambre y la circunstancia. La clave empieza mucho antes de la fritura: los anillos de calamar limpios deben secarse bien para que el rebozado se adhere y la textura sea la esperada. También hay que evitar una cocción prolongada, porque el exceso de aceite las vuelve gomosas.

  • El rebozado más sencillo lleva únicamente harina. Si se busca una cubierta más crocante, se puede combinar con una cantidad similar de almidón de maíz o sumar algo de sémola fina.
  • Otra alternativa es pasar primero por huevo batido y después por una mezcla de harina y pan rallado fino, que deja una capa más gruesa y consistente.
  • Con panko, el orden cambia: primero harina, después huevo y finalmente ese pan rallado de origen japonés; se puede condimentar con perejil, ralladura de limón, ajo en polvo o pimentón.
  • Al freír conviene dejar espacio entre los aros para que el aceite no pierda temperatura, agregar los condimentos justo antes de la cocción y sumar el jugo de limón al final, para que no altere la superficie del calamar crudo.

Lo que queda pendiente, más allá del menú concreto, es decidir cuál de estas preparaciones se adapta mejor a los hábitos de cada casa, cuántas rinden según la cantidad de comensales y qué ingredientes conviene comprar en cantidad para que no falte nada a mitad de semana, una costumbre que ahorra pasadas por el súper y que suele ser la diferencia entre una cocina ordenada y una mesa improvisada de lunes a viernes.

MC
Milagros CorreaAmbiente y ríos

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