Stewart, la reina que no se cansa de ganar: segunda corona MVP en un Mundial
Levantó la mano, pidió la pelota y volvió a callar bocas. Breanna Stewart, la alera de 32 años, se calzó por segunda vez el trofeo de MVP de un Mundial femenino y entró en un club que hasta ayer no tenía ni una socia: el de las jugadoras más valiosas en dos Copas del Mundo distintas. La primera corona la había ganado en 2018, en Tenerife. La segunda, este domingo en Berlín, con Estados Unidos goleando 97 a 79 a Francia en la final.
En un partido que las yanquis dominaron de arranque a fin, Stewart firmó 22 puntos y 10 rebotes, números de capitana de manual. A su lado, Jackie Young completó una final bárbara: 18 puntos, seis rebotes y cinco asistencias, y se llevó también un lugar en el quinteto ideal.
Un dominio que ya es marca de época
Lo de las norteamericanas en el básquet femenino dejó de ser hegemonía y parece ya un oficio: quinto título al hilo y número 12 en la historia del seleccionado. Promedios de toda la Copa de Stewart: 12.8 puntos, 7.3 rebotes y 2.8 asistencias por partido, con una eficiencia de 18.8. Cifras que dicen presente en cada cancha.
- Breanna Stewart (Estados Unidos): MVP del Mundial por segunda vez en su carrera, tras los 22 puntos y 10 rebotes en la final.
- Jackie Young (Estados Unidos): 18 puntos, 6 rebotes y 5 asistencias en la final e integrante del quinteto ideal.
- Gabby Williams (Francia): 18.7 puntos, 4.8 rebotes, 4 asistencias y 2.8 robos por partido, líder de la primera final mundialista de su selección.
- Iyana Martín (España): con 20 años llevó a su equipo al tercer puesto con 17.5 puntos, 4.2 asistencias y 2.2 robos de promedio.
- Leonie Fiebich (Alemania): anfitriona, dueña del cuarto lugar con 9.9 puntos, 8.6 rebotes y 3.6 asistencias por encuentro.
Del otro lado, Francia pisó por primera vez una final de Copa del Mundo y lo hizo de la mano de Gabby Williams, una jugadora enorme que promedió 22.8 de eficiencia y le cambió el chip a un seleccionado que venía de quedarse en las semis. Y para no perder la Costanera de vista, España subió al podio con la camada joven capitaneada por Iyana Martín, y la local Alemania se dio el gusto de meterse entre las cuatro con Leonie Fiebich como estandarte.
Me acuerdo de ir a ver a la Selección femenina al Luna Park y de pensar que ese equipo era otra cosa. Ver a Stewart ganar dos MVP mundialistas, con 32 años y la misma hambre que cuando debutó, confirma algo que en el básquet argentino a veces se olvida: las leyendas se hacen así, con títulos en serio y con finales que se ganan como este domingo en Berlín.
