Subte sin cargo para jubilados porteños: la Ciudad elimina la credencial y valida el beneficio con el DNI en el molinete
La Legislatura aprobó una ley que habilita el viaje gratuito para mayores que cobren hasta 2,5 haberes mínimos y acrediten domicilio en la Ciudad. Rige todos los días y en cualquier franja horaria; falta la reglamentación, con un plazo de hasta 60 días.
La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó una norma que modifica de manera sustancial el esquema de gratuidad en el subte para jubilados y pensionados. A partir de su puesta en vigencia, ya no será necesario gestionar una credencial física ni un pase especial: el acceso se habilitará directamente al apoyar el documento nacional de identidad en el lector del molinete, una vez completado el registro en el sistema.
El beneficio alcanza a quienes perciban haberes previsionales de hasta 2,5 jubilaciones mínimas y acrediten domicilio en territorio porteño. La redacción incorpora también a los retirados de las Fuerzas Armadas y de las fuerzas de Seguridad que cumplan con el mismo tope de ingresos y residan en la Ciudad, ampliando así la base potencial de usuarios.
Sin restricciones horarias y con vigencia por cinco años
- La gratuidad se extiende a todos los días del año y a la totalidad del horario de servicio, sin franjas limitadas como en programas anteriores.
- El alta en el sistema tendrá una vigencia de cinco años, con posibilidad de renovación siempre que el beneficiario mantenga las condiciones de residencia e ingresos.
- El trámite se canalizará en las sedes comunales, con documentación acotada: DNI, comprobante de domicilio en la Ciudad y constancia que acredite el nivel de ingresos previsionales.
El Ejecutivo porteño deberá completar la reglamentación en un plazo máximo de sesenta días. En ese proceso se definirán los puntos de validación, la operatoria técnica en cada estación y la fecha exacta desde la cual el beneficio podrá utilizarse efectivamente. Hasta tanto se publique el decreto reglamentario, la ley no es operativa en los molinetes.
Vamos a los números: la nueva ley recorta los costos administrativos de emisión y reposición de credenciales, que hasta ahora concentraban la mayor parte del gasto de gestión del beneficio. Al apoyarse en el DNI y en los registros ya disponibles en bases oficiales, la administración busca simplificar el control y reducir los tiempos de alta, sin alterar la estructura tarifaria del servicio para el resto de los usuarios.
Comparado con el mismo mes del año anterior, cuando la gratuidad funcionaba con credencial y con limitaciones horarias, el nuevo esquema implica un cambio operativo de fondo: se pasa de un beneficio asociado a un plástico personal a un derecho asociado a la identidad digital del beneficiario. Esa transición es la que la reglamentación deberá ordenar en las próximas semanas, según anticipó el Gobierno de la Ciudad.
El cierre del proceso normativo y la publicación del cronograma de implementación son, por estas horas, los indicadores a seguir para dimensionar el alcance real de la medida y su velocidad de despliegue en la red de subterráneos (fuente: Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires).
