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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Tequeños caseros: la técnica detrás del bastón de queso frito que se sirve caliente

Masa fina, ocho dobleces y un envoltorio sin aberturas: los puntos centrales para preparar en casa el clásico aperitivo venezolano, que admite guasacaca como acompañamiento.

Por Milagros CorreaAmbiente y ríos · · hace 20 d
Tequeños caseros: la técnica detrás del bastón de queso frito que se sirve caliente

El queso firme, la masa de dos milímetros y un envoltorio sin aberturas son los puntos centrales para preparar tequeños en casa, según la receta tradicional que circuló en portales de gastronomía. Este aperitivo venezolano, habitual en fiestas y celebraciones, consiste en bastones de queso blanco recubiertos con masa y cocinados en abundante aceite, y se sirve caliente para preservar el contraste entre la cobertura crocante y el relleno fundido.

La masa, paso a paso

  • Untar la manteca cortada en cubos con los ingredientes secos hasta formar migas pequeñas.
  • Incorporar el huevo en un hueco central e integrar parte de la harina.
  • Agregar la leche de a poco y unir con las manos, sin amasar, hasta lograr un bollo parejo.
  • Estirar sobre una superficie enharinada, doblar sobre sí mismo y girar 45 grados; repetir hasta completar ocho dobleces.
  • Cubrir con un paño y dejar descansar entre 10 y 15 minutos antes de estirar la masa final.

Una limitación práctica aparece antes de encender la cocina: la receta disponible no detalla las cantidades de los ingredientes, aunque sí describe la técnica, las medidas del armado y los tiempos orientativos. La masa lleva harina, manteca, sal, azúcar, huevo y leche; también se necesita agua para pincelar y aceite para freír. La lista menciona al queso llanero como el ingrediente tradicional, aunque puede reemplazarse por queso blanco de cabra, de pasta dura y con poca grasa.

El armado y la fritura

Mientras la masa descansa, el queso se corta en bastones de unos seis centímetros de largo por uno de ancho. Luego la masa se estira hasta alcanzar dos milímetros de espesor y se divide en tiras de aproximadamente un centímetro y medio de ancho; cada tira debe medir entre tres veces y media y cuatro veces el largo del bastón. Antes de envolver el relleno, se pincela con agua para asegurar el cierre: las tiras deben superponerse sin dejar aberturas por las que pueda escaparse el queso durante la fritura. Una vez armados, los tequeños se hacen rodar entre las manos para que la cobertura quede adherida.

La cocción se realiza en una sartén honda con abundante aceite caliente, moviendo los bastones para lograr un dorado parejo durante aproximadamente un minuto. Después se escurren sobre papel absorbente y se sirven calientes, una indicación que no es menor: el tequeño que se enfría pierde la tensión entre la masa crocante y el corazón fundido que define al plato. Como acompañamiento, la receta sugiere guasacaca, una salsa a base de palta, y otras opciones que quedaron truncas en el material de base, por lo que conviene consultar otras fuentes para cerrar la mesa.

MC
Milagros CorreaAmbiente y ríos

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