Trucco y un triunfo en Paraná que puso a Dodge en el ojo del reglamento
La victoria del Challenger en Entre Ríos reabrió el debate sobre si la marca necesita un retoque técnico antes de la Copa de Oro. El preparador Fabián Giustozzi admitió que la cilindrada o la relación de compresión podrían ser las claves para acortar la brecha con Ford y Chevrolet.
Levanté la vista de la pantalla cuando vi la foto de la llegada: Juan Martín Trucco cruzó la meta con el Dodge Challenger y la sonrisa de quien sabe que acaba de meter una bandera en el ojo de la tormenta. En Paraná, el TC volvió a discutir de igual a igual, pero con un protagonista incómodo para Ford y Chevrolet.
La pregunta que sobrevuela el taller
La cuestión es tan vieja como el reglamento: ¿hay que tocarle algo al Challenger antes de la Copa de Oro Río Uruguay Seguros? Con apenas un puñado de Dodge en la grilla, los datos escasean y los fantasmas técnicos se agrandan. Por eso la reflexión de Fabián Giustozzi, preparador del Pato Castellano y voz de referencia en la marca, cayó como una bomba en el paddock.
“Al ser pocos los Dodge, a diferencia de Ford y Chevrolet, eso complica para saber la realidad y llegar al resultado.”Fabián Giustozzi, preparador
El hombre de Saladillo planteó dos caminos posibles para nivelar la balanza. El primero y más viable, según sus palabras, es moverle la cilindrada: una variante que generaría menos dolores de cabeza mecánicos. El segundo, más quirúrgico, pasa por la relación de compresión, hoy clavada en 10,5 a 1, y que podría rendir unos cinco caballos extra si se le afloja la perilla. Nada menor cuando se discute el título.
- Trucco ganó en Paraná con el Dodge Challenger y reavivó la discusión técnica.
- Giustozzi propuso intervenir la cilindrada o la relación de compresión como ejes del ajuste.
- La relación de compresión actual es 10,5:1 y podría sumar unos 5 caballos de fuerza.
- La poca cantidad de Dodge en pista dificulta tener datos representativos.
- La decisión final sobre un eventual retoque reglamentario todavía no está tomada.
Mientras la CAFAC y los técnicos debaten en sus escritorios, yo me acuerdo de la primera vez que vi al Torino en una térmica: el ruido del escape, el olor a aceite caliente, la certeza de que en el TC las marcas se defienden con números y con historia. Lo de Paraná dejó claro que Dodge puede ganar, pero también que el reglamento mira con lupa cuando la cosa se repite. Ahora hay que ver si el próximo capítulo se escribe en el taller o en la próxima fecha, con todos los Challenger listos para seguir dando pelea.
