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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una esquina de Olivos se quedó sin stock el primer domingo: la pastelería que no da abasto los fines de semana

En la intersección de Ricardo Gutiérrez y Tucumán abrió en julio un local de pastelería y cafetería que ya opera al tope de su capacidad los sábados y domingos. Cincuenta cubiertos, cocina a la vista y una rotación que promedia los quinientos cubiertos diarios entre las 8.30 y las 20.

Por Milagros CorreaAmbiente y ríos · · hace 39 d
Una esquina de Olivos se quedó sin stock el primer domingo: la pastelería que no da abasto los fines de semana

Hay una señal inequívoca de que un negocio gastronómico nació con el pie derecho en la zona norte del conurbano bonaerense: que se quede sin mercadería antes de cerrar la persiana un domingo de julio, con el frío todavía haciendo lo suyo y la calle todavía desperezándose del invierno. Eso fue lo que ocurrió en la esquina de Ricardo Gutiérrez y Tucumán, en Olivos, donde desde mediados del mes pasado funciona Querida Estefi, una pastelería y cafetería que combina la repostería clásica de las casas de familia con una pequeña carta salada para el mediodía y que, según relata la propia gente del local, agotó el stock por completo durante su primer fin de semana de actividad, lo que obligó a cerrar las puertas antes del horario previsto y dejó a más de un transeúnte con las ganas y la nariz pegada al vidrio.

El local ocupa un punto estratégico del tejido comercial olivense: a pocas cuadras de la estación Borges del Tren de la Costa y de la avenida Maipú, en una zona de alta circulación donde conviven oficinas, hogares y un público acostumbrado a consumir a la salida del trabajo o durante los paseos de fin de semana. La esquina se completa con un patio que, junto con el salón interior, permite disponer de cincuenta cubiertos en total, una cifra que a primera vista parece holgada pero que se vuelve estrecha cuando se la mide contra la demanda real: la rotación es constante y los fines de semana el promedio alcanza los quinientos cubiertos diarios entre las 8.30 y las 20, lo que da una idea de la velocidad con que las mesas se liberan y vuelven a ocuparse a lo largo de la jornada.

La carta: clásicos que viajan y una sección salada que cambia con el calendario

La propuesta gira en torno a la pastelería, con productos que encontraron rápidamente un público fiel. Entre las tortas, la colibrí —un bizcocho húmedo con banana, coco y ananá, a 14.000 pesos la porción— y la llamada torta argentina, también a 14.000 pesos, encabezan la rotación, seguidas por el roll de canela, que se ofrece en versiones con manzana, tiramisú o limón a 8.000 pesos. Las cookies de chips de chocolate, servidas calientes con escamas de sal marina, se venden a 7.000 pesos y son de las primeras piezas en agotarse. Completan la oferta budines, scones, chipa y una versión casera de la galletita Tita en formato individual, a 5.000 pesos, que funciona como un guiño nostálgico para los vecinos que crecieron viendo esa marca en las meriendas.

  • Torta colibrí (banana, coco y ananá): 14.000 pesos la porción.
  • Torta argentina: 14.000 pesos la porción.
  • Roll de canela en versiones manzana, tiramisú o limón: 8.000 pesos.
  • Cookies de chips de chocolate con sal marina, servidas calientes: 7.000 pesos.
  • Galletita tipo Tita individual: 5.000 pesos.
  • Bagel con gravlax curado con remolacha: 20.000 pesos.
  • Pebete del mes (septiembre: albóndigas con nuez de parmesano, limón y ciboulette): 10.000 pesos.

Para el mediodía la carta se ramifica con cinco opciones de bocados salados y un pebete que cambia cada mes según la temporada. El de septiembre lleva albóndigas coronadas con nuez de parmesano, limón y ciboulette, y se sirve a 10.000 pesos; el bagel, en tanto, llega a los 20.000 pesos y se presenta con un gravlax curado con remolacha, eneldo, pimienta y azúcar negro que le aporta una coloración violácea llamativa, casi de postal. El formato general del servicio es claro: no se aceptan reservas y la ocupación funciona por orden de llegada, con una cocina a la vista que permite a los comensales seguir de cerca el armado de cada pedido. Quien no encuentre mesa puede llevarse el producto para consumir fuera del lugar, una decisión que en la práctica termina siendo la regla más que la excepción durante los picos del sábado y el domingo.

En las próximas semanas el local planea incorporar bancos en la vereda, una decisión que apunta a resolver el principal cuello de botella del negocio: la espera. Quienes no consigan sentarse dentro del salón o en el patio podrán entonces consumir sus pedidos en cajita al aire libre, a la sombra de los árboles de la cuadra. En paralelo, el equipo trabaja en el desarrollo de un blend de café propio que, además de servirse en el mostrador, se venderá por unidad para que los clientes puedan llevarse a sus casas el mismo perfil de taza que eligen cada mañana. El desafío hacia adelante no es menor: mantener la calidad mientras se sostiene una demanda que ya en el debut superó todas las estimaciones, sin resignar la calidez de un servicio que, por ahora, todavía parece artesanal.

Horarios y referencia

Querida Estefi queda en Ricardo Gutiérrez 1298, Olivos. Abre todos los días: de lunes a viernes de 7.30 a 20, y sábados y domingos de 8.30 a 20. No toma reservas.

MC
Milagros CorreaAmbiente y ríos

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