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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Una profesora neuquina que cambió el aula por la montaña y ahora guía a los turistas entre senderos y bicicletas

Paola Panizoni, docente de toda la vida, se recibió como guía habilitada de caminatas en Junín de los Andes y, junto a su pareja Diego Rovelotti, armó paquetes que mezclan pedaleo y trekking con paradas para almorzar en el camino. Su misión: que los propios neuquinos redescubran la Patagonia que tienen a la vuelta de casa.

Por Susana GrassiSociedad · · hace 32 d
Una profesora neuquina que cambió el aula por la montaña y ahora guía a los turistas entre senderos y bicicletas

Son las siete de la mañana en algún punto de la provincia de Neuquén y el aire todavía muerde. Paola Panizoni, de San Martín de los Andes, revisa las bicicletas, acomoda las mochilas y cuenta por tercera vez a los pasajeros. Es una mañana cualquiera de trabajo para esta profesora de Ciencias Económicas que dejó las aulas para vivir entre senderos, pero no del todo, porque el aula sigue viajando con ella a cada parada.

El vínculo de Paola con la cordillera viene de la infancia. Las salidas familiares, los campamentos, las trepadas a los cerros formaron parte de su crecimiento en una provincia donde la montaña no es un paisaje decorativo sino una compañía cotidiana. Esa relación nunca se cortó, aunque durante años se canalizó por otro lado: la docencia.

De coordinar viajes escolares a guiar grupos en la montaña

Como profesora en colegios secundarios y coordinadora pedagógica, Paola pasó años organizando viajes de estudio. Ahí aprendió algo que hoy aplica en cada salida: que acompañar a alguien a conocer un lugar tiene un valor distinto al de simplemente llevarlo. Ese recorrido la cruzó con Diego Rovelotti, su pareja, dueño de la agencia Cicloturis Travel y fanático del cicloturismo.

"Nos gusta hacer paquetes de turismo aventura combinados, ofrecer a la gente otras alternativas y conocer otras actividades", resume Paola sobre el proyecto que armaron juntos y que ya ofrecen en la región. La idea de fondo es simple: que el turista o el vecino no tenga que elegir entre pedalear o caminar, porque puede hacer las dos cosas en la misma jornada, con una pausa para almorzar o merendar en el medio.

La habilitación que llegó después de años de práctica

El año pasado, Paola terminó la capacitación que la Provincia impulsó en Junín de los Andes y recibió la habilitación formal del Ministerio de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales de Neuquén para conducir grupos en caminatas. "Es algo que me apasiona, el tema de la caminata", dice ella, todavía con la sonrisa de quien acaba de conseguir un título que le cambia la rutina.

Hay una frase que Paola repite cada vez que arranca una salida y que define su manera de trabajar: "Tenemos que devolverle un poquito de todo lo que le sacamos". Para ella, salir a la naturaleza no es solo una actividad recreativa sino un compromiso concreto, que empieza por llevarse la basura, no arrancar nada y respetar el ecosistema que la sostiene.

Esa postura coincide con una idea que la mueve desde el primer día: acercar a los propios neuquinos a destinos que tienen cerca pero que muchas veces no visitan. Según cuenta, buena parte de los clientes de la agencia son personas de a caballo o de a pie de la zona, gente que conoce el nombre de los cerros pero que nunca subió a la mayoría de ellos. Por eso cada paquete se piensa como una invitación amable, no como una expedición para expertos.

Si hay un lugar donde se cruzan las dos vocaciones de Paola, la docente y la guía, ese es Villa El Chocón. La combinación de cerros, mesetas y yacimientos paleontológicos permite armar caminatas donde la observación del paisaje se mezcla con una explicación sobre los dinosaurios que habitaron la zona hace millones de años. "Me gusta todo lo que puedo enseñar desde ahí", reconoce, y esa frase alcanza para entender por qué cada salida se parece un poco a una clase al aire libre.

“Es algo que me apasiona, el tema de la caminata.”Paola Panizoni

Volvemos al amanecer neuquino. El grupo ya está en marcha. Algunos pedalean, otros caminan, todos miran. Paola va adelante, deteniéndose cada tanto para señalar una planta, explicar cómo se forma el suelo o advertir que ese barranco, hace millones de años, fue fondo de lago. Es, en el fondo, la misma profesora que fue siempre, solo que ahora el pizarrón es la cordillera y los alumnos, si se descuidan, vuelven a casa habiendo aprendido algo sin darse cuenta.

SG

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